Capital Humano, un área tan medible como cualquier otra

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

La evolución que el área de capital humano ha tenido a lo largo de las décadas se ha visto acelerada de manera impactante durante los últimos diez años. Con la integración de la tecnología, redes sociales, comunicación al instante y el acceso generalizado al conocimiento entre otros factores, la expectativa de su contribución a la operación de una compañía va mucho más allá de lo que solía ser hasta hace un par de décadas.

La necesidad de contar con un departamento que pudiera administrar y resolver las necesidades del personal contratado surge desde la Revolución Industrial del siglo XIX en la cual se dio una mecanización de las actividades. Posteriormente las ideas de Frederic W. Taylor que planteaban que el trabajador no necesitaba pensar, solamente ser motivado por medio de compensaciones económicas, no beneficiaban mucho a la persona, ya que enfocaba principalmente en la reducción de costos sin importar lo demás que pudiera ir en sentido contrario.

A principios del siglo XX el sociólogo australiano Elton Mayo afirmó que los factores psicológicos y sociológicos también tienen un efecto en el ámbito laboral y que un colaborador no se mueve únicamente en razón a la compensación económica, sino que existe otros factores que intervienen y estos a su vez tiene un impacto en la toma de decisiones de la empresa.

Desde una primera revolución industrial donde el elemento estratégico fue la maquinaria y en una segunda revolución en la que fue la tecnología, en esta era del conocimiento el factor humano más que fundamental es el principal. De ahí que hasta la forma de llamarle a área encargada ha ido también evolucionando también. A mediados del siglo pasado se hablaba del departamento de personal que posteriormente evolucionó a ser nombrado a Recursos Humanos y, ya principios de este siglo cada vez son más las empresas que se han ido desprendiendo de ese título para nombrarse a sí mismas ahora como área de Capital Humano.

Es innegable que la cada vez mayor humanización de las empresas llegó para quedarse y que ir en sentido contrario sería desastroso. Sin embargo, un elemento que no puede dejarse de lado es el enfoque analítico que también debe aportar el área de Capital Humano. Existe aún el paradigma que el factor humano es imposible de medir. No obstante, se ha demostrado cada vez con mayor énfasis que sí es posible tomar decisiones basadas en datos como en cualquier otra área. Que, los especialistas en Recursos Humanos o Capital Humano pueden y deben medir lo que rodea al colaborador y cómo se impacta en la operación diaria. Esto permite resolver problemas de manera más efectiva y prevenirlos con mayor anticipación.

En medio de esta era del conocimiento con una gran conciencia de la importancia del factor humano, no podemos dejar de lado a los indicadores clave del área. Ya que, así como no podemos dejar de lado el lado humano en todo lo medible, no podemos dejar de medir todo lo relacionado con el elemento humano.