Caminatas en la Naturaleza

Por Manuel Rodríguez*

 

Los que vivimos en ciudad nos hemos vuelto extranjeros ante la naturaleza, la mejor manera de vivir de forma saludable es estar en contacto constante con ella.

 

Cuando le platiqué a mi esposa de la posibilidad de irnos a vivir frente al mar, a orillas de un estuario transfronterizo, en donde habitan aves migratorias y otras residentes, como la familia de lechuzas que anida en nuestro balcón, que pasaríamos nuestros días comiendo verduras orgánicas e inspirando a la gente  a vivir lo más saludable posible, le pareció una propuesta interesante.

Las caminatas nos van permitiendo que nuestras 35 mil millones de células se regeneren al salir habitualmente de la toxicidad de las ciudades, eliminando además, nuestra dependencia del consumo inconsciente y regresando a lo básico.

Según las estadísticas actuales, en promedio 1 de cada 5000 personas viven 100 años. El 2% porque se sacó la lotería genética y el otro 98% se lo deben a su estilo de vida. En Okinawa, Japón es donde viven las mujeres más longevas del planeta y un estudio realizado reveló ciertas costumbres que hacen que su estilo de vida influya en su alta expectativa de vida.

Primero, saben comer. No comen de más,  sino que se alimentan en platos pequeños con dietas basadas en plantas y simplemente dejan de comer cuando se siente un 80% satisfechos.

Este simple hábito les ha permitido a generaciones enteras mejorar su sistema inmunológico, mitigar las dolores de cabeza, dormir mucho mejor, rendir más físicamente y reducir la ansiedad por la comida.

En cambio nosotros, como comedores y compradores compulsivos de alimentos hacemos todo lo contrario. Lo cierto es que si nuestros 3 mejores amigos son obesos las posibilidades de que nosotros también lo seamos son muy altas. 

Por lo tanto, controlar nuestros hábitos alimenticios es muy importante, y solo se requiere disciplinar nuestra memoria al ritmo de la naturaleza.

Para poder separarnos de la dependencia compulsiva de ciertos alimentos dañinos, como la carne roja, la leche, la harina y el azúcar, es bueno practicar ayunos y dietas de jugos o crudiveganas que nos permitan limpiarnos y reprogramar nuestra mente.

A veces, nos dejamos influenciar por personas que se alimentan equivocadamente y perdemos el balance natural en nuestras vidas.

Esto nos va a permitir conocernos más a fondo y ayudar a nuestras  células a reaccionar de forma más fuerte ante enfermedades. Aunque estos días ha habido una marea alta inusual en Playas de Tijuana y mi esposa y yo, no hemos podido salir a caminar a la arena, nos hemos detenido a escuchar el estruendo del oleaje en la madrugada, es fascinante.

Cuando atestiguamos el poder del mar nos damos cuenta de lo diminutos que somos en el universo, y meditamos el  hecho de que Dios nos dio un espíritu con la capacidad de maravillarnos ante su Creación.

 

Si tú eres de los que busca un nuevo estilo de vida no te desanimes, mantén una  actitud positiva y empieza por cerrar un poco más la boca y por desempolvar tus tenis, te garantizó que al cabo de 3 semanas de caminar en un parque o a orillas del mar, te sentirás mejor que nunca.