Cambia tortas por empanadas… y le funciona

Al ver su negocio cerrar por la pandemia, una emprendedora decidió utilizar una receta familiar para crear las empanadas “Dulce antojo”. Fotografía: Cortesía

Por Ilse Casillas

Tijuana.- Emprender es una prueba dura. En México un poco más del 20 por ciento de los negocios sobreviven a sus primeros dos años de existencia. Esta decisión requiere esfuerzo y sacrificio. Sin embargo, a veces las circunstancias de la vida pueden llevar a otros caminos.

Nayeli López es prueba de ello, ya que a principios del 2020 comenzaba un proyecto importante que se vio afectado tan solo meses después, cuando la pandemia del Covid-19 la obligó a cerrar temporalmente su negocio, por lo que ideó una nueva manera de tener ingresos.

Fue en enero de este año cuando Nayeli se asoció con otra persona para abrir una cocina industrial, donde daban servicio a las escuelas públicas. La contingencia sanitaria no les permitió continuar con sus labores, ya que las instituciones educativas cerraron sus puertas, lo que los dejó sin trabajo. Ante esto, la emprendedora tuvo que ser creativa e idear una nueva manera de proveer para su familia.

Fue ahí cuando creo “Dulce Antojo”, empanadas estilo Sinaloa que han tenido bastante éxito. En entrevista telefónica, Nayeli cuenta que aprendió a hacer este delicioso postre cuando visitaba a su tía Ana en el pueblo de Constancia (El Fuerte), donde vive toda su familia.

“Siempre que nos veníamos ella me hacía una caja de empanadas”, recuerda.

A la edad de 15 años le dijo a su tía que ella quería aprender a hacer las empanadas, por lo que le enseñó la receta. Tiempo después, y por responsabilidades del trabajo, ya no las hacía con tanta regularidad. Sin embargo, durante la cuarentena retomó esta actividad, lo cual después formalizaría para crear “Dulce Antojo”.

“Empecé a hacerlas para mi familia, mis amigos, y fue a raíz de que empezó la pandemia que se me vino la idea de hacerlas nuevamente”, recordó.

Empezó a publicarlas en un grupo de colonos en el que ella está, donde se vendieron muy bien, después visitó las tienditas de esa colonia donde también recibieron muy bien al producto. Conforme pasó el tiempo fue sumando más clientes gracias a las recomendaciones, al irse pasando la voz empezó a recibir más pedidos.

El camino no ha sido fácil, recuerda Nayeli, al hacer mención del reto tan complicado que fue cerrar su empresa, ya que en noviembre del año pasado ella tenía un negocio de tortas que terminó para poder emprender la cocina industrial.

“Fue para mí algo demasiado difícil, ahí se fueron prácticamente todos mis ahorros, lo aposté todo por la cocina”, menciona, “entonces, el hecho de que nos dijeran de repente un ‘¿saben qué?, ya no hay trabajo’, fue complicado”.

No obstante, agradece el apoyo de su familia y amigos, quienes la han impulsado para continuar creciendo, ya que ahora distribuye sus empanadas en diversos negocios como cafés, carnicerías y taquerías, con la ayuda de una socia, quien le ayuda a buscar clientes, entregar los pedidos y llevar la administración, por lo que se dividen el trabajo y la organización.

Es tal el éxito que ya se han ampliado los sabores, pues, aunque originalmente las empanadas eran únicamente de cajeta, las personas la contactaron para pedirle de mermelada, las cuales ella hace, con ingredientes 100 por ciento naturales y caseros.

Además, menciona que otra de sus mayores satisfacciones es recibir las llamadas de los clientes quienes la felicitan por sus postres.

“Cada vez que me mandan un mensajito para decirme eso la verdad me siento muy bien, me hace sentir feliz, pues me doy cuenta de que aparte de que les gustan están siendo reconocidas”, detalla.

Nayeli es un ejemplo de superación, ya que, a pesar de verse afectada por las circunstancias, ha sabido superar los desafíos y trabajar para crear proyectos nuevos y exitosos.

Dulce antojo

  • Empanadas de cajeta hechas en casa, con una fina textura que se deshace en el paladar.
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  • Teléfono: (664) 480-2760