Calentamiento global afecta al sector pesquero

Ante una situación que se deteriora día con día, Baja California y Sonora son de las entidades de México con más comunidades vulnerables. Fotografía: Cortesía

Por Nazul López

Como sociedad mundial, a raíz de la pandemia la humanidad ha sido más consciente de lo que el planeta sufre. El calentamiento global es un hecho y ha encendido las alarmas de todos los sectores por sus consecuencias y el sector pesquero no se queda atrás.

Environmental Defense Fund (EDF) de Mexico realizó un estudio llamado “Cambio climático en México: Recomendaciones de política para la adaptación y resiliencia del sector pesquero y acuícola”, en el cual mostraron a detalle la situación pesquera y la acuacultura de México ante la perspectiva y el desafío que constituye el cambio climático.

Dentro del documento, un foco importante son aquellas observaciones y como el nombre lo dice, recomendaciones que hacen tanto al sector social, empresarial y gubernamental para afrontar los cambios y encarar para “enmendar” el deterioro que se observa en este sector.

Las conclusiones las clasificaron en los siguientes ejes:

  1. Instituir un Programa Nacional de Pesca y Cambio Climático
  2. Crear un Atlas de Riesgo para el sector pesquero
  3. Aumentar la inversión en la generación de conocimiento que permita prever eficientemente y guiar estrategias
  4. Crear espacios directos de comunicación entre gobierno y comunidades pesqueras para enfrentar el problema de manejo
  5. Impulsar la coordinación intersecretarial y la construcción de coaliciones

Ante estos ejes, y revisando los puntos críticos de la situación, Cristina Villanueva Aznar, directora de Desarrollo Institucional y Alianzas del EDF en México puntualizó en llamada vía telefónica el hecho de que se debe pensar en el bien común.

“Si planteamos el peor escenario, tu y yo vamos a colgar y decir, para qué estamos haciendo todo esto”, indicó.

“Tenemos que dejar de pensar en lo individual y en la competencia y mejor pensar en la colaboración y la construcción colectiva, yo diría, desde donde estemos, desde el sector en el que trabajamos hay que conectarnos como punto de partida para el futuro”.

Agregó que, “bajo el escenario menos favorable, todos los sitios tendrán hasta 80 por ciento de pérdida en los niveles de producción primaria y un incremento en la temperatura de hasta 4.5 grados centígrados para el año 2100”.

Bajo dicho panorama, la temperatura seguirá incrementando en todas las regiones, sobre todo en el Pacífico Transicional de Monterrey y el Mar Caribe, con disminuciones importantes de productividad primaria, esto es de 50 a 80 por ciento, en el Pacífico Central Americano y el Golfo de California, así como en las regiones del Atlántico.

Es por ello que se tendrá un mayor impacto al noroeste de México, indicó.

“Los estados de Sonora y Baja California son las entidades con mayor número de comunidades vulnerables”, manifestó.

Hablando en datos, de no actuar de manera preventiva, “las variaciones ambientales relacionadas al cambio climático vuelven aún más compleja la situación de la pesca y la acuacultura.

El costo de no actuar ante ellas o hacerlo inadecuadamente ha sido estimado en una pérdida económica de 51 millones de dólares anuales.

Sin embargo, no todo está perdido. “Tenemos dos futuros por los cuales trabajar”, indicó Villanueva Aznar. “Uno en el que nos vemos desesperanzados, sin posibilidades del cambio; o uno que podemos escribir juntos en donde construimos resiliencia comunitaria social, política, ambiental”.

Añadió: “Yo quisiera que nos enfocáramos en decir, ‘¡va!, ya hay estas alertas, ya han dicho los expertos que esto no es ningún juego, está aquí’, pero ese llamado de atención debería ser a llamarnos, a unirnos, a organizarnos para juntos crear resiliencia”.

La Directora de Alianzas Estratégicas en EDF México detalló que la pandemia fue un punto clave para aterrizar este estudio, y los llevó a plantear acciones en conjunto con una organización que se llama Ethos Laboratorio.

“Fuimos poniendo sobre la mesa el cómo estaban los diferentes escalones del sector pesquero abordando la pandemia y dentro de todo el estudio había muchas pruebas de que somos resilientes, pero que la pandemia nos agarró un poco en curva”, explicó, “no estamos preparados para cambios y shocks sistémicos y eso fue una reflexión muy importante pensando de cara al cambio climático”.