Búsquedas de empleo para recuperar lo perdido

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Aun cuando no hemos terminado de salir de esta pandemia que está por cumplir dos años y que llevó al encierro a la sociedad y a una casi paralización de la economía, el mercado laboral ha mostrado signos de reactivación. Es decir, se ha empezado a observar una dinámica de reacomodo de talento.

Durante este tiempo varias empresas se vieron obligadas a congelar cualquier movimiento en términos salariales. Muy pocas empresas hicieron realmente ajustes a la compensación de sus empleados, ya que la mayoría no estaban verdaderamente en condiciones de hacerlo. Algunas, aunque tenían la posibilidad prefirieron abstenerse como medida preventiva ante la incertidumbre.

Sin embargo, cada vez son más las vacantes que se pueden ver publicitadas en los distintos medios, lo cual es una muestra que el mercado laboral está reviviendo y si por otro lado tenemos colaboradores que no vieron cambio alguno en su ingreso durante el año anterior y en este actual sólo recibieron un simbólico incremento que no incluye en lo absoluto lo no dado durante el 2020, se da la tormenta perfecta que busquen recuperar lo “perdido” por medio del cambio de empleo.

Si a lo anterior le sumamos que hoy en día el concepto de lealtad a tu empresa ha cambiado radicalmente durante los últimos 20 años, es realmente ya inusual que en estos tiempos un empleado esté dispuesto a estar en la buenas y en las malas con su empleador. Lo estará regularmente en las buenas y en las mejores, pero nada más. Muy pocos optarán por quedarse a apoyar a su centro de trabajo si se les presenta una oportunidad de mejorar sustancialmente su ingreso económico y sus prestaciones.

Ante esta situación es que las empresas están empezando a experimentar un incremento en su rotación de personal principalmente a nivel profesionista que están siendo extraídos de sus empleos actuales con ofertas que superan sus condiciones salariales actuales hasta en un 30 por ciento.

Hay compañías que reaccionan con una contraoferta, lo cual significa para el empleado “recuperar” de alguna manera el ingreso que esperaría tener. Hay otras empresas que, ante la verdadera imposibilidad de reaccionar, se ven empujadas a reemplazar a la persona que se fue con alguien de menor experiencia poniendo en riesgo la productividad de su operación.

Al final del día habrá quienes prefieran no hacer ningún movimiento profesional ante el temor de perder estabilidad o antigüedad en su empleo actual, pero esos son una mínima parte ya que son principalmente ejecutivos en puestos de liderazgo. Pero el mando medio continuará con este reacomodo por lo menos durante el resto de este año y muy probablemente toda la primera mitad del siguiente.

Frases como “yo no estaba buscando, pero me hablaron” o “yo estoy contento aquí pero un antiguo jefe o compañero me contactó” serán cada vez más comunes en los meses venideros y ante esto, las empresas deberán buscar alternativas creativas para retener a su talento clave. Sobre todo, aquellas que no tendrán la posibilidad de reaccionar con una contraoferta, porque la lealtad y el compromiso del colaborador a “su empresa” ya no es lo que solía ser nos guste o no y para muestra basta una pandemia.

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