Buenos propósitos

Por Manuel Alejandro Flores

Escribo esta columna justo el 31 de diciembre de 2018. Último día del 2018. La reflexión que quiero propiciar hoy es sobre los propósitos que motivan a las personas con la llegada de un nuevo año. Uno de los recuerdos más bellos de mi infancia fue sin duda las celebraciones en casa de mi abuelo materno que juntaban a toda nuestra familia en pos de la mesa y en las cuales, minutos antes de la finalización del año en turno salíamos a quemar un viejito colgado lleno de cohetes (claro el viejito hecho con periódico y ropa vieja de mi abuelo que simbolizaba el año que terminaba).

¿Cuáles son los propósitos que vale la pena establecer de cara a un nuevo año? ¿De donde podemos partir para establecer propósitos que nos construyan como personas?

Considero que hay que empezar por un diagnóstico personal que considere los siguientes pilares que reflejan la integralidad de las personas para la construcción de un plan de vida:

  1. Espiritual (relación con Dios). Cuando nos reconocemos hijos de Dios debe existir una estrecha relación con Él, para esto hay que dedicarle tiempo de calidad. Un buen propósito para todos los creyentes es encontrar estos espacios que ubico en tres dimensiones: Adoración, que requiere una actitud de humildad ante el Creador reconociéndole como dueño de nuestra vida, Gratitud-como amor filial y agradecido por ser el padre amoroso y redentor que nos perdona cada vez que nos acercamos a él y petición, ya que necesitamos de su gracia. Un buen propósito para fortalecer este pilar sería que trabajásemos en las actitudes de la humildad, amor de hijo, confianza, sinceridad y delicadeza.
  2. Personal (Yo). Es necesario estar bien si queremos ser punto de referencia para otras personas. Los propósitos personales van orientados a trabajas la conciencia, la voluntad o el corazón (la pasión por lo que hacemos). Las dimensiones personales que podemos trabajar son: a. Dimensión física: Estar sano, deporte, tiempo de descanso, alimentación. B. Dimensión Intelectual: estudios/actualización, especializaciones, posgrados, cultura. C. Dimensión Moral: Vicios/Virtudes
  3. Familiar. Es un pilar fundamental, incluso nos puede ir mal en otros temas, pero cunado procuramos un ambiente familiar bueno, sólido, sano, donde se respira respeto y amor, lo demás, fluye poco a poco.
  4. Social (Prójimo). Ayuda mucho dedicar tiempo a los demás, preocuparme y atender las necesidades de otro. No se necesita pensar algo extra a lo que hacemos. Un excelente propósito es convertir mi estilo de vida en un estilo de servicio y cordialidad para los demás. En personas que ayudamos a resolver problemas, especialmente de quienes más nos necesitan.
  5. Profesional (Estudio/Trabajo). Un buen propósito es también una actitud responsable y de mucha exigencia y disciplina personal. Aunque el crecimiento profesional no lo es todo, forma parte de nuestra dinámica de vida.

Con estos pilares podemos construir propósitos integrales que nos permitan trabajar por lograr la felicidad personal y de quienes nos rodean. Que tengan un 2019 lleno de bendiciones y de propósitos que edifiquen nuestras persona y nuestra comunidad.