Buen cine

Por El Recomendador

Es difícil de encontrar. Pero teniendo suerte y buscando mucho lo logra uno. Volvimos a la plataforma MUBI a pesar de que estábamos aburridos ya de encontrar también allí exhibicionismo sexual que se quiere hacer pasar por arte. Bueno, pues de nuestras revisiones continuas en busca de buen cine, encontramos esto:

1- Lantana, película australiana de 2001 tenida por muchos críticos por una de las mejores películas de esa nacionalidad. Se trata de un drama psicológico y policiaco en que el director Ray Lawrence tiene el talento de entrecruzar historias de manera inspirada: “Durante la misteriosa desaparición de una mujer casada con un importante hombre de negocios, el detective Leon Zat descubre un oscuro laberinto de relaciones humanas en cuatro matrimonios, ocho personas que se encuentran atrapados en una diabólica red de amor, engaño, sexo y muerte”. (FILMAFFINITY).

Uno puede discrepar de la opinión del crítico Carlos Boyero: Diario El Mundo cuando opina que se trata de “Una película inquietante y bastante desoladora sobre ese disparate llamado amor”. Sin duda habrá muchos lectores que concuerden conmigo en que si bien cuando hablamos del amor estamos frente a un misterio, resulta una falacia eso de que el amor resulta siempre ser en sí un disparate. Serán frecuentes los amores equivocados. Pero las equivocaciones están basadas en los pensamientos erróneos y falsos o en las decisiones temerarias. No puede, a nuestro juicio, atribuirse a que el amor mismo sea un disparate. Nadie niega que se comenten errores en la vida amorosa y quienes creen amar sin otra referencia que su propia subjetividad egocéntrica a la que se suman creencias falsas y absurdas se pueden autoengañar.

Mejor están las críticas que dicen que esta película esIntensa, envolvente, radical (…) Hay buen cine, muy buen cine”, o que se trata de “Un drama psicológico maravillosamente interpretado y agudamente observado”. Puede uno discutir esa parte contradictoria de cierta parte del relato de las vidas en las urbes modernas que transcurre saltando de la intimidad familiar, al gimnasio y a la escuela de baile; del ejercicio de correr por las calles antes del trabajo y de ahí saltar al subjetivismo que hace exclamar al mal amador aquello de “ya no te amo”.

La película ganó diversos premios de la academia australiana de cine (AFI): Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (LaPaglia), Mejor Actriz (Amstrong) y Mejor Guion Adaptado.

Un buen cronista nos dice que “…la desaparición de Valerie sirve para disparar al espectador un fresco cuyas figuras son personas corrientes, que viven la cotidianidad de sus vidas cada uno a su manera. Amor, angustia, dudas, cansancio, dolor, son el pan de cada día, con el que hay que saber seguir adelante. Ray Lawrence basa el filme en una obra teatral de Andrew Bovell, que él mismo ha convertido en guion”.

Esta película profundiza en el motor amoroso que mueve el espíritu humano y lo hace con muchos aciertos del enfoque que hay que agradecer al adaptador y al director.