¡Botín o motím!… ¿Estamos en guerra?

Por José Cervantes Govea

“Si Juárez no hubiera muerto, Presidente aun sería”. 

Sebastián Lerdo de Tejada –sucesor de Juárez, en su carácter de Presidente de la Suprema de Corte de Justicia– escribió en sus memorias: “una de las tonterías del señor Juárez fue la de haber muerto prematuramente; si se hubiera despedido diez años después de este mundo engañoso, no hubiera quedado ni la sombra de su paisano el señor Porfirio Díaz”.

 

Lerdo de Tejada  conocía la propensión  que tenía Juárez, hasta su fallecimiento el 18 de julio de 1872, a reelegirse y enquistarse en la Presidencia. Benito Juárez fue un gran personaje porque a pesar de su origen étnico y los cruentos tiempos  que vivió llegó a ocupar el más alto cargo público: Presidente de México.

Hizo mucho por el país pero, como todos los presidente hasta el día de hoy, muy poco por l@s mexican@s. Si Juárez no hubiera muerto se hubiera perpetuado en el poder como lo hizo Porfirio Díaz.  Juárez se hubiera retirado por viejo, o lo hubieran retirado por hartazgo, así como obligaron a Porfirio Díaz a  exiliarse. La herencia dictatorial  practicada hasta ahora por los líderes sindicales, ha respaldado la dictadura disfrazada del PNR-PRM-PRI durante casi cien años. 

Sí el sempiterno Fidel Velázquez no hubiera muerto, Secretario General de la C.T.M. aun sería. Esa organización sindical palera, charra y politiquera, que poco o nada ha hecho por los trabajadores mexicanos.  Pero eso sí, bajo su sentencia «Llegamos con la fuerza de las armas, y no nos van a sacar con los votos», en tiempos electorales ofrecía, como si fueran suyos, los votos de  los trabajadores a los candidatos presidenciales del PNR-PRM-PRI. Y en efecto, el militarismo llegó al poder con la fuerza de las armas y los “cachorros de la revolución”,  hijos del PNR-PRM-PRI,  se han perpetuado en el poder con el apoyo y complacencia del ejército.

El Estado mexicano y Enrique Peña Nieto presumieron su tendencia hacia el armamentismo de las fuerzas armadas en el desfile militar del 16 de Septiembre pasado: Una nación que está remota de involucrarse en una conflagración bélica para qué requiere tanto armamento?.

En su más reciente libro Enrique Krauze pregunta y se contesta: P.“¿Qué mexicano cree ahora en que si es asaltado o vejado de cualquier forma, puede acudir a la policía o a la justicia para que lo ayude? R.Vivimos realmente en una situación penosa, de guerra. El que no estemos oyendo el ruido de las bombas en estos momentos no quiere decir que no estemos en guerra”.  El Estado fallido fundado por el PNR-PRM-PRI mantiene un estado de guerra permanente. Algun@s –creo que la minoría- se sumó a la repartición del botín. Otros –creo que la mayoría- están a punto de motín en sus localidades, encabezados por algunos narcotraficantes, como el cartel de Jalisco que derribó un helicóptero CougarEC725 de la armada. Ver http://mexico.cnn.com/nacional/2015/05/05/asi-fue-la-caida-del-helicoptero-atacado-por-el-cartel-de-jalisco. ¿Callamos, mendigamos, suplicamos y lloramos para sumarnos al reparto de migajas del botín;  o  gritamos, exigimos,  desafiamos y morimos para cambiar del Estado de Guerra al Estado de Bienestar?

*José Cervantes Govea  radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la U.A.B.C. y Abogado egresado de UNIVER Tijuana. Acepta comentarios a jocegovea@yahoo.com

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