Blue Monday

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Hace aproximadamente 15 años un psicólogo de Inglaterra llamado Cliff Arnall se prestó a una broma a cambio de dinero para supuestamente crear una fórmula matemática que determina que el tercer lunes del enero es el día más triste de cada año. Los elementos considerados son el regreso de un periodo vacacional, no haber iniciado aún los propósitos de Año Nuevo y que es inicio de semana. También se toma en cuenta el clima, las deudas contraídas durante las fiestas navideñas, los pagos por hacer en fin de mes, entre otros más.

De esta forma, aparentemente el psicólogo Arnall estableció que es el día en que más tristes se sienten las personas y dio origen al Blue Monday como tal, que traducido de forma literal es Lunes Triste. El objetivo real: una campaña publicitaria de la compañía Sky Travel. Desde entonces el llamado Blue Monday ha ido formando parte del lenguaje cotidiano y recientemente este concepto ha ido tomando más fuerza debido a la difusión que se le ha dado en redes sociales por medio de menciones, artículos y hasta los llamados memes.

Sin embargo, aun cuando aparentemente este concepto está sustentado en una fórmula matemática tomando en cuenta en elementos clave, tiene sus detractores que indican que un ser humano experimenta tristeza y ansiedad en cualquier momento del año sin importar la fecha. De tal forma que no puede afirmarse de manera válida que existe un día específico para la depresión. Esto sin mencionar que la fórmula propuesta por Arnall no puede aplicarse de manera generalizada ya que depende del contexto y circunstancias del momento en cada lugar del mundo para que alguien experimente la tristeza.

Así también, afirman que es peligroso divulgar este tipo de información como verdad comprobada y absoluta, porque hay quienes ya están con un cuadro de depresión o que están propensos y que su salud mental puede verse agravada con publicaciones de esta naturaleza sin sustento científico. Sobre todo, adolescentes que son más susceptibles a ser influenciados.

El periódico The Guardian por medio de su redactor científico Dean Burnett llegó a comentar de manera acertada que “ese tipo de campañas son irrespetuosas para con los que sufren de depresión, ya que sugiere que es una afección temporal, menor, y común en lugar de una condición crónica e incapacitante”.

En resumen, el supuesto día más triste del año no es sino el resultado de una campaña falta de ética y sentido común que ha tomado fuerza últimamente gracias al fenómeno de las redes sociales. El Blue Monday no existe.