Blackmirror

Por Dianeth Pérez Arreola

Para quien no lo sepa, Blackmirror es una popular serie de Netflix que trata sobre el uso de la tecnología y las redes sociales llevado a un punto extremo; una situación que podría estar más cerca de lo que creemos.

Hace unos días fui a unas pláticas sobre ciberseguridad donde el orador principal fue Philipp Amann, Jefe de Estrategia del Centro Europeo de Cibercrimen (EC3) de la Europol. Explicó una nueva forma de cibercriminalidad llamada “fraude CEO”, que consiste en manipular audios mediante inteligencia artificial.

Los criminales hacen una llamada fingiendo ser un alto cargo de la empresa para pedir dinero por fuera de los canales oficiales argumentando una emergencia. Lo sorprendente es que esta tecnología es capaz de imitar el timbre de voz de quien sea, y Amann relató el caso de una llamada donde un empleado reconoció la voz de su jefe, quien se comunicó con él como siempre, hablando en inglés con acento alemán. El empleado no sospechó nada e hizo una fuerte transferencia de dinero.

Los fraudes ocupan mucho tiempo de la Europol. Aquí hay una página de ventas por internet muy popular y es común que mucha gente sea defraudada. La policía se encarga de los casos en que alguien paga y nunca recibe los bienes, y la Europol se encarga de ir tras quienes usan programas informáticos para robar información bancaria y usan esa página en busca de víctimas.

Hace un par de semanas, en las noticias de la televisión holandesa explicaban una nueva forma de edición de videos donde se puede poner la cara de quien sea sobre la de cualquier persona que aparezca en un video; por ejemplo, la cara de algún político sobre la cara de un actor en una película porno, así que esta tecnología puede usarse para extorsionar o causar conflictos internacionales.

El jefe del EC3 contó que también se ocupan cada vez más de los casos de “porno-venganza”: son videos íntimos colgados al internet por exparejas para causar humillación y vergüenza a las mujeres que en ellos aparecen.

En febrero de 2017, salió a la luz un video sexual de la cantante holandesa Patricia Paay, actualmente de 70 años, y famosa por su buena figura y por tener parejas mucho más jóvenes que ella. El video íntimo fue filmado hace unos pocos años por un novio de la cantante y aunque fue retirado del par de sitios donde fue publicado, la gente lo compartió masivamente.

Aunque la famosa pidió casi medio millón de euros de compensación por daños materiales e inmateriales, solo le fueron otorgados treinta mil cuando el caso llegó a juicio. Es difícil hablar de justicia cuando el daño a la reputación de una persona ya está hecho.

En las escuelas también preocupa el poco juicio de los jóvenes respecto a tomarse y compartir fotos o videos de sus cuerpos desnudos, lo que ha ocasionado numerosos casos de acoso, depresión y suicidios. El avance de la tecnología se da para bien y para mal; el eslabón más débil sigue siendo el elemento humano y sentido común sigue siendo el menos común de los sentidos.