Bifurcación de caminos

Por El Recomendador

Uno y Dos.

Tiene el espectador que elegir entre dos caminos: El primero un relato de calidad que no sólo lo entretenga, sino que le produzca el gozo de lo que los griegos llamaban la catarsis o purificación. Quiero decir, que se quede uno con ganas de ver una aventura como esas que nos han acercado a la belleza y al amor humano, cuya ingeniosa creatividad nos seduce y nos conmueve. O puede, por lo contrario, elegir el segundo camino que lo llevará a renunciar a su propio ingenuo y buen gusto y, entonces elegirá una historia hecha sin talento, en la que se recurre al sensacionalismo, a la pobreza de ingenio y a la vulgaridad de tal manera que acaba uno viendo cosas absurdas y consumiendo los lugares comunes que nos vienen de esa industria que jalonea el entretenimiento en busca de dinero fácil, y que llega hasta el grado de hartar incluso a esa parte de la audiencia conformista y que elige lo que caiga, aunque esté plagado de defectos.

  1. Carlo y Malik – Serie italiana hecha con esmero, ingenio y buena creatividad. Se trata de una serie policiaca que se centra en un detective veterano de homicidios, que ejerce en la ciudad de Roma. Para resolver los casos cuenta con la ayuda de un policía, recién licenciado, de origen africano. El prestigiado detective está protagonizado por Claudio Amendola, uno de los actores más famosos de Italia, y por Miguel Gobbo Díaz y Fortunato Cerlino y un numeroso reparto. Si nos atenemos a la crítica de una espectadora, de nombre Mónica G., ella califica la serie de excelente, y agrega: “me gusta la agilidad de los capítulos y la variedad de casos, es una serie policiaca sin caer en la sangre y las escenas de mal gusto, el reparto es muy versátil y habla de temas como el racismo que se vive en todo el mundo, además que tiene tomas hermosas de Roma”.
  2. Series de moda y muy anunciadas: Colosio, Tijuana, Rosario Tijeras, Falsa Identidad. Y cabría poner un etcétera, pero sólo diré los denominadores comunes de estas series que deberían avergonzar a la industria del entretenimiento sensacionalista y corriente: Ante todo el habla, los que idearon los diálogos y los adaptadores de costumbres, nos tratan de convencer de que alguien emplea este lenguaje sobre el planeta tierra, lo cual no es verdad. La pretensión de representar a narcos, a políticos corruptos y a periodistas en circunstancias absurdas fuera de todo contexto ya no digamos, real, pero ni siquiera posible. Abundancia de recursos y vericuetos absurdos que en la trama de tales series es bastante abundante, ni los narcos son así, ni los políticos son tan tontos, ni las personas perseguidas son masoquistas… Deseamos al amable lector buenas vacaciones y le rogamos que elija buenas historias para sí mismo y para toda su familia.