Bendito PIRE, primera parte

Por Jorge Alberto Gutiérrez Topete

Nunca había trabajado dentro de un gobierno Municipal, Estatal o Federal, pero tuve el privilegio de haber trabajado en el XIX Ayuntamiento de Tijuana donde Jorge Ramos fue Alcalde.

 

Estaba en un principio como Director de Gestión y Evaluación Gubernamental como parte del equipo de la Administración de la Ciudad, invitado por el Ing. Manuel Guevara Morales, quien fungía como Administrador.

Fue una interesante e irrepetible experiencia que agradezco haber tenido, donde un ciudadano común y corriente como yo, a pesar de no pertenecer al PAN, tuve la oportunidad entender desde dentro de la administración municipal la problemática diaria de la ciudad y los retos que hay hacia el futuro.

El XIX Ayuntamiento inició el 1º de Diciembre de 2007. Los retos que enfrentaba nuestra ciudad eran múltiples. Lo más grave que vivíamos era una inusitada ola de violencia e inseguridad generalizada donde las balaceras, los secuestros y las ejecuciones eran nota de todos los días. Miles de familias Tijuanenses emigraban a Estados Unidos u otros lugares de la republica buscando proteger a sus familias.

El comercio, la industria, el turismo y en general la actividad económica de nuestra frontera se puso en pausa por el temor generalizado y la inversión foránea volteó a otros rumbos menos violentos.

Además de todo esto, había otras crisis. Como la del sistema de recolección de basura, debido al prematuro deterioro de los vehículos recolectores de basura debido mayormente a las condiciones del camino de acceso al relleno sanitario en Valle de las Palmas que se resolvió contratando una flotilla de camiones recolectores operados por una empresa privada, mientras se adquirían y fabricaban nuevos vehículos para el Ayuntamiento.

Otra crisis, era el estado crítico de la red de vialidades primarias de la Ciudad, ya que al estar construidas en su mayoría con asfalto, y al mismo tiempo servir como “canales pluviales” en tiempos de lluvia, había tal deterioro que suponían una inversión anual superior a los 100 millones de pesos en bacheo solo para mantenerlas “medio funcionales”.

En Diciembre de 2007, al presentar el XIX Ayuntamiento su ley de ingresos para el año 2008, se buscó hacerse de recursos “frescos” adicionales y extraordinarios para hacerle frente a los retos de la ciudad.

Se modificaron las tasas de los usos comercial e industrial y se agregó parcialmente el valor de la construcción a la base catastral de todos los predios proyectando una recaudación superior a 300 millones de pesos para el 2008.

El último del Ing. Jorge Hank, el Ayuntamiento habría recaudado 148 millones de pesos de impuesto predial, por lo que habría en el año 152 millones adicionales en las arcas del Ayuntamiento.

Estos 152 millones adicionales podrían ser utilizados directamente en obra y programas diversos o en un proyecto de gran visión, donde se buscara atacar un problema de fondo. Son de esas oportunidades que se dan una vez en la vida, donde un gobernante tiene en sus manos la posibilidad de pensar de manera estratégica y cambiar favorablemente la ciudad.