Beisbol 2020, posible y con bateador designado

Josh Naylor, de los Padres de San Diego. Fotografía: Cortesía San Diego Padres

Redacción/Infobaja

Muchos, muchos factores tienen que encajar para que la temporada 2020 del Beisbol de Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés) se llegue a concretar.

Se requiere la disponibilidad de miles de pruebas contra el Covid-19, cada una de las ciudades con equipo debe estar “abierta” a los espectáculos deportivos, y claro, los propietarios y el Sindicato de Jugadores deben estar de acuerdo en los diversos detalles, incluyendo qué tanto se reducirían los salarios de los peloteros considerando que no habrá venta de boletos para acudir al estadio.

Con todo y eso, los propietarios creen que pueden llevarlo a cabo y se espera que este fin de semana entreguen al Sindicato la propuesta oficial para la realización de la campaña.

El arranque de la temporada 2020, que debió haber iniciado en los últimos días de marzo, está programada para principios de julio. Se trataría de una campaña de 82 juegos, sin aficionados en el estadio y con rosters de 30 peloteros.

En una entrevista con The San Diego Union-Tribune, Austin Hedges se mostró optimista. “Creo que estamos en un punto en el que se tomará ya una decisión, me siento bastante confiando es que eso va a suceder”, dijo el receptor de los Padres de San Diego.

Ciertamente sería un gran logro de conseguirse y no tener problemas, pero en caso de que sí se escuche el grito de “Playball” este año, hay una modificación adicional que dará otro sabor a los equipos de la Liga Nacional: La incorporación del bateador designado en ambas ligas.

Dos ligas, dos reglas

Desde 1973, cuando el Beisbol de Grandes Ligas aprobó la regla que permitía el uso del bateador designado y la Liga Americana adoptó esta medida, esta medida ha sido motivo de polémica y el principal diferenciador entre los dos circuitos.

El bateador designado (DH, por las siglas en inglés de Designated Hitter) es un pelotero cuya única función es ofensiva, pues toma el turno al bat del pitcher pero no juega una posición en el campo. La idea es que los lanzadores se concentren en esa importante tarea sin tener que preocuparse de preparase para batear.

Los tradicionalistas (y en el beisbol, en particular en de Grandes Ligas, se ha caracterizado por ser sumamente conservador) suelen rechazar el uso del bateador designado como una aberración. Alegan que todo beisbolista debe estar preparado para atender ambas facetas del juego y que con el DH se elimina el factor de la estrategia que debe utilizar un mánager sobre cómo usar sus lanzadores y cuándo meter un bateador emergente.

Por otro lado, quienes están a favor del DH consideran que la presencia de un buen bat (por lo regular, los lanzadores no son buenos bateadores) le da más dinamismo al juego, con más posibilidad ofensiva. Y claro, el uso de DH brinda una oportunidad de empleo en Grandes Ligas a peloteros con buen bat, pero pobre desempeño defensivo, algo que es bien visto por el sindicato de peloteros de MLB.

El uso del bateador designado comenzó a utilizarse en el Juego de Estrellas en 1989 y en la Serie Mundial en 1976. Al incorporarse el formato de juegos interligas en 1997, se utilizó el mismo razonamiento que en la Serie Mundial: Pitchers batean cuando el juego sea en un estadio de la Liga Nacional, y se usa DH cuando el equipo de casa sea de la Liga Americana.

pitcher pero no juega una posición en el campo. La idea es que los lanzadores se concentren en esa importante tarea sin tener que preocuparse de preparase para batear.

Los tradicionalistas (y en el beisbol, en particular en de Grandes Ligas, se ha caracterizado por ser sumamente conservador) suelen rechazar el uso del bateador designado como una aberración. Alegan que todo beisbolista debe estar preparado para atender ambas facetas del juego y que con el DH se elimina el factor de la estrategia que debe utilizar un mánager sobre cómo usar sus lanzadores y cuándo meter un bateador emergente.

Por otro lado, quienes están a favor del DH consideran que la presencia de un buen bat (por lo regular, los lanzadores no son buenos bateadores) le da más dinamismo al juego, con más posibilidad ofensiva. Y claro, el uso de DH brinda una oportunidad de empleo en Grandes Ligas a peloteros con buen bat, pero pobre desempeño defensivo, algo que es bien visto por el sindicato de peloteros de MLB.

El bateador designado comenzó a ncluirse en el Juego de Estrellas en 1989 y en la Serie Mundial en 1976. Al incorporarse el formato de juegos interligas en 1997, se utilizó el mismo razonamiento que en la Serie Mundial: Pitchers batean cuando el juego sea en un estadio de la Liga Nacional, y se usa DH cuando el equipo de casa sea de la Liga Americana.

¿Preparados todos los equipos?

Entre los 15 equipos del viejo circuito, obviamente algunos están mejor equipados que otros para adaptarse a la regla del DH: Nick Markakis seguramente tendría esa responsabilidad en la mayor parte de los juegos de los Bravos de Atlanta, a la vez que el veterano Hunter Pence, quien regresa a los Gigantes esta temporada, sería la opción obvia para batear como Designado.

En el caso de los Padres de San Diego, tenían al candidato perfecto el año pasado. En Franmil Reyes, los Padres tenían un bateador que pegaba con fuerza descomunal, pero que no lucía cómodo en los jardines; en otras palabras, un pelotero hecho a la medida para el rol de bateador designado.

Cuando los Padres lo cambiaron a mitad de temporada a Cleveland, seguramente no contemplaban la posibilidad de que hubiera DH en la Liga Nacional desde el 2020. Con el canje del siempre alegre y juguetón Franmil no sólo se fue un bat de cuidado, sino una personalidad cuya presencia en el dugout evidentemente tenía un impacto positivo en sus compañeros. La combinación de la salida de Reyes y una lesión que desactivó al dinámico Fernando Tatis Jr. del resto de la temporada, al parecer fueron factores para que San Diego se desinflará en la segunda mitad del 2019.

Aun así, parecen tener ya un as bajo la manga. Un jardinero que parecía ir quedando fuera del roster hace apenas unas semanas, podría encontrar nueva vida en el rol de DH: Josh Naylor.

El joven canadiense es lento y no se distingue por su guante, pero su bat muestra gran potencial, con buen poder y posibilidad de hacer daño al contrario.

Naylor seguramente sería el principal beneficiado si esta nueva regla se aplica en el 2020 y, por supuesto, si llega a darse la temporada.