¿Autonomía disfrazada, Transparencia simulada?

Por Juan José Alonso Llera

“Un principio básico de una democracia sana es el diálogo abierto y la transparencia.”

Cuenta la leyenda que todo empezó cuando el Instituto de Transparencia de BC (itaipBC) publicó que el municipio de Tijuana tenía un índice de cumplimiento menor a la media estatal del 60% en la requerimientos de la información que por ley se debe hacer publica, cosa rara, pero el alcalde junto con la síndico local viajaron a la capital para platicar sobre ese asunto. Días después se mandó línea (como buen soldado del sistema) a los comisionados de que le bajaran dos rayitas a la difusión de  su reporte. Mientras tanto en una decisión muy atinada (cosa más rara) de Gastélum, se contrató a Melissa Sansores como titular de la Unidad de Transparencia. Sin duda alguna ella es una de los pocos funcionarios que ha demostrado ser muy eficiente y eficaz, ya que para la auditoría del primer trimestre de este año logró un 97 por ciento de cumplimiento que resalta sobre manera y aun más si lo comparamos con el 2.34 por ciento del DIF municipal o 45.69 por ciento del PAN local. Hasta aquí todo muy bien, lo que sí hay que tener soberanamente claro es que hay errores en los conceptos.

Tijuana cumple con los mínimos requeridos, ya que no es obligatorio verificar la veracidad de los datos publicados, el sistema funciona hasta que el ciudadano solicita información. Por ejemplo: contratos del ayuntamiento, con que subas uno el que sea tienes palomita, ahora tú ciudadano tienes que entrar al portal y solicitar los que te interesen, ya que es distinto transparentar la información, a tener acceso a ella. Otro punto, están cacareando que somos un “gobierno abierto”, falso, si lo vemos con cariño lo más que pudiéramos ser es un intento de inicio de una administración digital, ya que un “gobierno abierto” implica: poner a disposición de la ciudadanía información que sea socialmente útil, con el propósito de que se reutilice para la mejor toma de decisiones, con unas variables adicionales, la colaboración y la cocreación por parte de la sociedad civil. No mi querido secretario particular, imprimir actas de nacimiento con maquinitas, NO es “gobierno abierto”.

Preguntas para la síndico procurador: ¿45 días sin reunión de cabildo es transparencia? ¿Cuántos procedimientos administrativos hay por incumplimiento? ¿El alcalde recibiendo regalos como el golf, no rebasa la ley de funcionarios públicos? Por último la labor del comisionado presidente Octavio Sandoval López (con intereses creados) no es el echar flores o dar armas al los munícipes para que digan lo bien que van, simplemente es publicar de manera puntual los resultados, sin juicios de valor, que a la postre solo confunden a los ciudadanos. La ciudad cayéndose a pedazos y este individuo felicitando al alcalde por lo bien que va, la neta no entiendo.

De verdad no me hace nada feliz escribir estas líneas, quisiera no parecer negativo y vivir más seguro, pero no me salgan a vender todos los funcionarios que vivimos en Disneylandia, cuando realmente tenemos muchos problemas, lo primero que debemos de hacer es reconocerlos y estar 100 por ciento enterados de lo que pasa en la ciudad, no gobernar arriba de una suburban con muchos escoltas.

Yo estoy dispuesto a hacer una mejor Tijuana, quiero ayudar de verdad, seamos sensatos, objetivos y trabajemos cada quien en su trinchera, esto no va a cambiar con una transparencia limitada, simulada o a modo del gobernante.

PD: Agradezco a Moisés que se desvive por defender a la administración local, el que me de elementos para ponerme a investigar, solo que ahora me surgen más cuestionamientos. No dudo de la buena voluntad, pero eso no los hace eficientes.