Asume el cargo nuevo rector de Universidad Iberoamericana

Luis Arriaga Valenzuela, rector de la Universidad Iberoamericana para el periodo 2022-2026. Fotografía: Hugo Fernández Sánchez

Por Hugo Fernández Sánchez

Tijuana.- Esta tarde se llevó a cabo la ceremonia de toma de posesión de Luis Arriaga Valenzuela como rector de la Universidad Iberoamericana de Tijuana para el periodo 2022-2026.

Desde el Centro Cultural y Deportivo Ibero, en Playas de Tijuana, Arriaga Valenzuela anticipó que seguirá una planeación estratégica dividida en cinco líneas: Educación superior con excelencia académica y humana; Transformación de la realidad con una lógica de frontera; Identidad y comunidad universitarias; Universidad en red; Universidad eficiente, sustentable y en crecimiento.

Sacerdote jesuita, abogado y doctor en educación, Arriaga Valenzuela dijo sentirse alegre al “estar en mi ciudad natal y el de regresar a mi alma mater”. Señaló además que “en esta ciudad de apenas 132 años se encuentran mis raíces, mi familia, mis amigos y amigas entrañables”.

En su mensaje, el nuevo Rector abundó sobre cada una de las cinco líneas que seguirá.

“Nuestra apuesta pedagógica aspira a la excelencia y debe permear en cada una de nuestras actividades administrativas y de servicio”, dijo el nuevo Rector en su mensaje. Habló también de los cambios que son necesarios en el esquema educativo, especialmente tras las lecciones impartidas por la pandemia del Covid-19.  

“Ello nos lleva a replantear y discernir nuestros esquemas educativos tradicionales para ofrecer programas curriculares de educación a distancia, con formatos renovados que nos ayuden a aprovechar al máximo las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías”, manifestó. “La renovación de nuestros programas educativos es un imperativo universal para estar a la altura de los tiempos”.  

Habló de la importancia de tener intercambios de docentes y prepararlos para lo mismo, especialmente aprovechando la situación de frontera del plantel Tijuana.

Igualmente, debe buscarse que los egresados de Ibero Tijuana sean altamente competitivos no sólo en México, sino en cualquier parte del mundo.

Sobre la segunda línea, Transformación de la realidad con una lógica de frontera, habló de experiencia propia, al crecer él y educarse en esta ciudad.

“Mi vida transcurrió vinculada a hechos que marcan la vida de frontera. Crucé la línea cada semana, conviví con una comunidad itinerante, en tránsito continúo. Experimenté y crecí en el vaivén que es ser y estar entre dos culturas”, indicó Arriaga Valenzuela, quien en 1993 se graduó con honores de la licenciatura en Derecho por la Universidad Iberoamericana.

La frontera es cambiante y brinda un espacio de posibilidades de acción, consideró, además de la diversidad que se vive con una población migrante.

En el tercer punto subrayó la necesidad de fortalecer la identidad humanista de la Universidad Iberoamericana, con énfasis en la creación de comunidad.

Sobre la línea Universidad en red, mencionó la importancia de aprovechar el potencial de las redes para canalizar conocimientos y generar aprendizaje.

“Estamos llamados a formar una ciudanía global que comprenda la importancia que implica la interculturalidad, con una visión que asuma la pluralidad y la variedad de otros pueblos y formas de vida”, señaló el rector.

Esto significa reforzar vínculos con otras instituciones, organizaciones de la sociedad civil, empresas y autoridades.

Finalmente, sobre el último punto, “Universidad eficiente, sustentable y en crecimiento”, habló del equipo de líderes en la entidad a quienes ha llamado a colaborar, pues una perspectiva amplia permitirá potenciar el desarrollo de toda la región.

Le acompañaron en el presídium Florentino Badial Hernández, director general de Ibero Tijuana, así como Lorena Giacomán Arratia, asistente de Educación del Sistema universitario Jesuita.

El rector es el representante legal de la Universidad Iberoamericana, así como su máxima autoridad. Lo nombra la Asamblea General Extraordinaria y permanece en el cargo por cuatro años, que se puede extender dos años en dos ocasiones para un total máximo de ocho años.