As bajo la manga: 3 vs 6

Por El Informante

As bajo la manga: 3 vs 6

Pues si pensábamos que la falta de juegos de futbol y peleas de box tendría a las casas de apuestas papando moscas, aquí están de nuevo los políticos poniéndole sabor al caldo y saltando al ring con una nueva disputa que, sin duda, va a dar muchísimo de qué hablar a los expertos en derecho constitucional y administrativo y que ya ha puesto a chambear a los equipos jurídicos de los partidos opositores.

¿Creía usted que después del tremendo revés en la Suprema Corte de Justicia, Jaime Bonilla se quedaría rumiando sus penas viendo cómo los aspirantes a sustituirlo se preparan para gobernar un sexenio? Pues no.

De lo más profundo de la manga, los diputados morenistas se sacaron la que ya es conocida como “Ley Bonilla 2”, que pretende recortar el próximo periodo gubernamental a la mitad, es decir, en lugar de seis años, la siguiente gubernatura será solo de tres y correrá del 2021 al 2024.

La iniciativa fue presentada este 1 de junio por la polémica diputada Montserrat Caballero y desde los primeros segundos levantó ámpula y polémica. La mayoría morenista la aprobará en automático y los partidos de oposición buscarán desde ya desactivarla en los tribunales, por lo que sin duda ya tienen redactadas sus impugnaciones.

El objetivo de la iniciativa es, en teoría, “solventar el error de cálculo” que tuvieron los diputados cuando aprobaron la gubernatura de dos años y lograr de esta manera que la elección para gobernador en Baja California empate con la de presidente de la República.

Cosas de la vida y de la rueda de la fortuna de la política que tan rápido gira. Hace un mes, el gobernador Jaime Bonilla y los suyos luchaban por una gubernatura de cinco años y los partidos de oposición luchaban por dos. Ahora Morena luchará por aprobar a chaleco los tres años mientras panistas, priistas y perredistas pelearán por el sexenio.

¿Qué ganan Bonilla y los morenistas con reducir la gubernatura? Uno, es desincentivar a la oposición y evitar que consoliden un proyecto con algún pez gordo como candidato de unidad. De igual forma, una gubernatura de tres años permitirá tener un aspirante más a modo para el gobernador saliente, pues incluso los peces gordos de Morena se la van a pensar dos veces antes de construir un gran proyecto político sólo para un trienio. Quién sabe qué piensen de esto personajes como Jesús Ruiz Uribe, Marina del Pilar Ávila o Arturo González Cruz, que sin duda ya habían visto la posibilidad de gobernar hasta el 2027, no a partir del 2027.

Por lo pronto, si se trata de ir adelantando una apuesta, es que este asunto también se acabará resolviendo en la Suprema Corte. ¿Recibirán los bonillistas un segundo batazo? Esto que parecía concluido hace pocas semanas, realmente apenas comienza, señores.

Hablando de empates

Hay de empates a empates. La idea detrás de la reforma aprobada en Congreso en 2014 para que el gobernador electo en 2019 tuviera un periodo de dos años, era empatar las siguientes elecciones a la gubernatura de Baja California con las elecciones intermedias, en las que se vota por diputados federales.

Estas contiendas generalmente jalan poca gente a las urnas, de modo que, al añadir al platillo también la votación para gobernador, en teoría despertarían más interés entre la ciudadanía. Y claro, ya no gastarían recursos para organizar una elección estatal en otro año.

Pues bien, hay otra cuestión más por la cual los morenistas están interesados en empatar la elección a la gubernatura con la elección presidencial de 2027. Y no, no es ahorro de billetes, como pretende hacernos creer la diputada  Montserrat Caballero, pues eso ya se conseguiría al elegir gobernador en los mismos comicios en que se eligen diputados federales.

Cuestión de mirar hacia atrás. En México hay seis gobernadores de Morena, de los cuales tres llegaron en la misma elección que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República, la de 2018; los otros tres, incluyendo Jaime Bonilla, ganaron al año siguiente. Digan lo que digan, aquí pesó el impulso de la figura de AMLO.

Ahora, en México hay actualmente once gobernadores priistas. ¿Cuántos fueron electos después de que Enrique Peña Nieto terminará su administración? Ninguno. Cero. Nada.

Y si nos vamos hasta el 2000, cuando Vicente Fox Quesada se convirtió en el primer panista en llegar a la Presidencia de la República, cinco estados eligieron gobernador… sólo en uno de esa quinteta no llegó al poder un panista.

El candidato ganador a la presidencia influye en la decisión del electorado sobre los otros puestos en juego, especialmente cuando está en la boleta alguien con la popularidad de López Obrador en 2018 o Fox al inicio del milenio. Entonces, no es lo mismo un empate con las elecciones de legisladores federales, que un empate con los comicios para la Presidencia de la República.

Archienemigos

Y ya que recordamos aquellas elecciones del 2000, fue precisamente ese año cuando Andrés Manuel López Obrador, como candidato del PRD, ganó la entonces jefatura del Distrito Federal, superando en apretada contienda a Santiago Creel, del PAN.

AMLO fue el segundo de una serie de jefes de gobierno del DF perredistas que inició Cuauhtémoc Cárdenas en 1997 y, al igual que el hijo del Tata, no concluyó su periodo. Cárdenas dejó el cargo para lanzarse como candidato a la presidencial y quedó en su lugar la ahora archienemiga de López Obrador, Rosario Robles, a quien el tabasqueño reemplazó al ganar la jefatura en 2000.

Pero como mencionábamos, tampoco AMLO terminó, pues renunció a pocos meses de concluir el periodo para buscar por primera vez la presidencia de la República. Estamos hablando del 2006, cuando como abanderado del PRD, contendió contra otro de sus actuales archienemigos, el panista Felipe Calderón, quien fue finalmente el que pasó a ocupar Los Pinos.

Adiós diputados de lista

Interesante iniciativa la presentada por el diputado Juan Manuel Molina García para eliminar la figura de los diputados de lista en el Congreso de Baja California. La Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales ya aprobó el dictamen y todo hace indicar que pasará sin problemas por el pleno.

Así las cosas, podemos ya adelantar vísperas y decir que en Baja California se ha eliminado ya esta posición. Habrá quien diga que esta medida contribuye a tener legislaturas menos plurales y otorgará un control casi total al partido dominante.

Para darnos una idea, de los ocho diputados de representación proporcional que hay en el Congreso, cuatro son de lista y le corresponden dos al PAN, uno al PRI y uno al Movimiento Ciudadano. Si este nuevo esquema rigiera actualmente, el PRI y el MC no tendrían un solo diputado en Congreso y el PAN sólo tendría dos.

Sin embargo, la otra cara de la moneda es que las diputaciones de lista han sido tradicionalmente utilizadas como premio político o botín de consolación repartido generalmente en forma antidemocrática para dirigentes salientes de los partidos o ex funcionarios de capa caída que no quieren dejar de vivir del presupuesto y a los que se les deben favores políticos.

El diputado de lista no tiene que salir a asolearse y ensuciarse los zapatos haciendo campaña ni romperse la cabeza con propuestas innovadoras. Le basta con quedarse muy quitado de la pena esperando en casa a que pasan las elecciones y les den su premio que tienen asegurado desde antes si son los primeros en la lista de un partido perdedor. Con esta nueva ley se les acabaría la beca a los vividores, aunque habrá legislaturas menos plurales. Al final el mensaje es claro: si quiere usted su diputación, vaya y conquístela en la calle.

Regresando con el diputado Molina García, recientemente dio positivo al Covid-19. Le deseamos desde aquí pronta recuperación.

Triste adiós

Desgarradora y emotiva a un mismo tiempo fue la despedida que el personal de la Clínica 1 del IMSS dedicó a su compañero enfermero, Jesús Merino Valencia, quien murió como un soldado en la trinchera, combatiendo al Covid-19. Merino Valencia es uno de los muchos héroes que arriesgan sus vidas para salvar a decenas de enfermos, pero para su desgracia no pudo evitar el contagio y la muerte.

Sirva esta triste historia como un llamado de atención a miles de bajacalifornianos que han vuelto a las calles sin ninguna medida de protección, pensando que lo peor ha pasado. Nada más ajeno a la realidad. La enfermedad está en este momento en su pico más alto de contagio.

Que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya reanudado sus giras y el que la cerveza vuelva paulatinamente a los comercios, no significa que la tormenta ha pasado. Hace un par de días, en un lapso de 24 horas se registraron 1,092 muertes, una nueva marca negativa.No es momento de bajar la guardia y relajar las precauciones.