Aplauso a la SRE sede Guadalajara

Por Adriana Zapién y Valente Garcia de Quevedo

En diciembre 2020 expiró mi pasaporte y en ese mismo mes la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) anunciaba que suspendería el servicio por la contingencia sanitaria en Baja California, noticia que dejaba claro que sería infructuoso buscar una cita para sacar mi nuevo pasaporte.

En el mes de abril 2021 le dije a Valente que era momento de buscar una cita para renovar mi pasaporte y lograrlo fue imposible. En la página de SRE después de llenar datos personales te percatabas que todas las fechas del calendario en Tijuana estaban bloqueadas, entonces lo intenté en Mexicali y el resultado fue el mismo.

En varios intentos, días después detecté que conseguir una cita por internet no sería una opción y lo intenté por teléfono. La señorita o señora que me contestó parecía harta de recibir llamadas y de mala gana me confirmó que no tenía citas disponibles en Baja California, ya que las citas eran mínimas y no había disponibles en Tijuana o Mexicali.

Le pregunté a la mujer que cuál era la opción para conseguir una cita y me dio una repuesta que evidentemente se me hizo absurda. Ella sólo contestó: Tiene que monitorear todos los días en la página la disponibilidad de citas. Confusa le pregunté: ¿Usted cree que yo tengo tiempo para estar todos los días monitoreando si hay una cita disponible?

En realidad se me hacía increíble que no pudieran abrir el calendario, pero traté de mantener la calma y se me ocurrió preguntarle, si tenía citas en otras ciudades, con voz cortante cuestionó: ¿Ciudad? En automático le dije Guadalajara y después de un largo silencio por la búsqueda en el sistema me contestó que había una cita disponible el 27 de junio a las 11:30 de la mañana y de inmediato la acepté.

Cuando revisé el calendario para rectificar la información le dije que el 27 de junio era domingo que había error en la fecha. Y sólo contestó que no había error y que esa oficina estaba dando citas los domingos de manera coyuntural. Acepté la cita y ahora sólo de mi parte quedaba comprar el boleto de avión.

Llegó el día y con toda la tranquilidad del mundo y sin perder un día de trabajo llegué el sábado a Guadalajara y el domingo después de desayunar con la familia estuve puntual a mi cita.

Al llegar a la oficina de la SRE había un orden en las citas programadas que además estaban cada 10 minutos e iban a tiempo. Las personas pasábamos a los módulos que estaban disponibles para revisar los documentos. Una vez que desfilabas por este proceso, en menos de 10 minutos te estaban llamado a la toma de los datos biométricos, y una vez que quedaban capturados te pedían que regresaras en una hora para recoger tu pasaporte.

Para no hacerles en cuento más largo en una hora y media ya tenía mi pasaporte en la mano con una vigencia de 10 años para no tener que estar batallando con obtener una cita.

Debo reconocer que en esta última experiencia para renovar el pasaporte, fueron altamente eficientes y por esa razón antes de retirarme los felicité por dar un servicio de primera, pero sobre todo por hacer un esfuerzo extraordinario para recuperar el tiempo que estuvieron con aforos más reducidos en la atención. El funcionario me dijo; “Muchas gracias por darnos ánimo”, pues había sido agotador trabajar los domingos; pero tenían la esperanza de terminar con el rezago para regresar con el horario habitual.

 

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