¡Anemia académica!

Por Maru Lozano

Conversando con el subdirector de una universidad privada, el Maestro Carlos Renovato, me platicaba las causas por las que los jóvenes universitarios no se titulan.  La principal: Anemia académica.

 

Me dijo: “Son hijos de su tiempo, todo lo quieren al mínimo esfuerzo, la cultura edonista y materialista ciegan el intelecto en todo proyecto de titulación”.

También expresó que no concluyen por negligencia intelectual o por su deseo de trabajar.  Tampoco tienen metas claras.

Esto asusta porque considero que nunca fue tan fácil y accesible la educación superior como hoy día.  Se tiene la oportunidad de estudiar en línea, en fines de semana, en planes cuatrimestrales, modalidad semi-presencial, etc.

Imaginemos que el joven sí entró a la universidad.  Entonces surge lo que nos platica el maestro, pero también hay embarazos.

O bien los universitarios se casan.  O quizá ya no pudieron pagar sus estudios.  También es posible que tengan la necesidad imperiosa de trabajar y no es compatible con el horario.  Igual  ya se fueron de fiesta y tuvieron un accidente que cambió sus vidas.  El caso es que de universidades privadas, un 10% se titula en tiempo y forma.

Otra causa puede ser la falta de recursos económicos para pagar los gastos finales o créditos estudiantiles y como su proyecto de titulación no se tuvo  contemplado con anticipación, la falta de planeación en ese sentido trunca sus posibilidades.

Sucede en otros casos que no cuentan con el idioma inglés o los idiomas requeridos y dejaron para el último momento el intento de certificación.

Pero ¿qué tal cuando los programas de estudio a la mera hora no resultan atractivos?  Entonces estaríamos hablando de que hacen falta maestros que inspiren y den buenas clases.  Los muchachos cuentan que en la mayoría de los casos, quienes imparten las materias  son ellos mismos, los ponen a exponer en equipos y eso estresa más que emocionarles.   Por otra parte, si ellos no ven que lo que estudian se parece a la vida real y les sirve,   se descorazonan.

El servicio social, las prácticas profesionales, la acreditación del CENEVAL o la tesis (sin plagio) y demás requisitos, son problema cuando no fueron guiados a tiempo.   Al vapor se dan las instrucciones, el tiempo se viene encima y todo se torna imposible.

La falta de información sobre las materias optativas o créditos que se tienen que lograr, así como la manera de hacerlo, pueden también alargar el proceso.  En ocasiones los alumnos cursan todo pero no se aseguran de quedar en registros y por fallas administrativas también pierden.

Los alumnos deberían que tener una lista de requisitos de titulación desde el principio para que vayan previendo.

Los papás juegan un papel esencial, no por ser ya mayores de edad, muchas veces con carro, que ya hasta fuman y tal, se les puede olvidar y dejar la responsabilidad al cien por ciento.  Recordemos que “responsabilidad” significa responder, no tiene nada que ver con los “deberías” y sí con los “podrías”.  Si los hijos no son de esos que responden bien, hay que empujarlos y acompañarlos constantemente mientras estén con nosotros.