Alterando la realidad

Por Maru Lozano Carbonell

Ahora que queremos ser “fit”, veganos, ecológicos, socialmente responsables, amigables, recicladores, reutilizadores y demás tendencias “in”, propongo alterar la realidad de manera asertiva.

Esto servirá en el trabajo, en la casa, en la familia, allá afuera, incluso allá arriba. Estaba escuchando al conferencista y escritor Fer Broca y decía que la realidad se modifica con las pulsaciones de nuestro pensamiento. Es posible que la vida que queremos y las actitudes que deseamos ver en otros las podemos traer a nuestra realidad porque definitivamente somos co-creadores siempre. 

Como que antes, las culturas ancestrales sí sabían que somos co-creadores, pero la ciencia no, hasta que lo constata la física cuántica diciendo que quienes observamos la realidad ¡intervenimos en ella! Comprobadísimo que cuando observas y piensas, estas pulsaciones son las que cambian y alteran. Así que ¡aguas! Porque al pensar, estamos dando forma. 

Fer Broca nos recuerda que la mente es la parte que programa las funciones que lleva a cabo el cerebro. Si nos abren la cabeza, verán nuestro cerebro pero no la mente. ¿Dónde está? Se cree que la mente está más allá del cuerpo físico, tenemos la mente personal pero también la mente unificada, llámale Dios, llámale chispa Divina. Y por otro lado está nuestra conciencia que nos hace “darnos cuenta” que tenemos mente. Por eso es tan importante en las relaciones intra e interpersonales, no imponer, sino llegar al “darnos cuenta en el aquí y ahora” para empezar a conectarnos con todo lo que somos.

Entonces, la conciencia es como un ojito avisor que nos dice todo lo que está pasando y cómo nos estamos sintiendo, la mente bien obediente, programa y da órdenes al cerebro para que este le diga al cuerpo qué hacer o qué no hacer, contraerse o expandirse, enfermar o sanar, etc.

Si te metes a ver videos de la dualidad onda-partícula, sabrías que es un experimento que dice que toda onda de energía se vuelve partícula, es decir se materializa. Esto lo descubre el físico francés Louis de Broglie en 1924. Así que tan simple como si vemos algo, una parte de ese algo se altera. Si tú observas un electrón, éste se comporta diferente ante la observación de otro.  

Depende la intención, se da la alteración del comportamiento de todo. Si quieres más palpable esto, busca videos de los experimentos de Masaru Emoto cuando se le habla a recipientes llenos de agua y otros con arroz. Te sorprenderás, los mismos contenidos en cada frasco, pero al recibir la intención, cambian su desarrollo, comportamiento y resultado, bueno ¡hasta el olor! Hazlo tú mismo.

Es que igual a lo que generamos al pensar bajo el miedo y la negatividad, se puede perfectamente lograr con lo positivo. Dile a tu hijo, compañero de trabajo que es capaz y verás el resultado. Envía intención positiva ante lo que recibes, ante lo que ves, ante la gente que de pronto es hosca y cambiará “contigo” porque la energía en forma de onda que mandas se vuelve partícula acorde a tu deseo, sí o sí.

Empieza por cambiar tu intención por energía positiva, por afirmaciones en favor de la armonía, del afecto, de la alegría y verás seguro que alteras la realidad. Es como un milagro, pero en realidad es un “mi-logro”. ¿Lo intentarías?