Alimentos funcionales en nuestras dietas

Tienen un efecto beneficioso sobre la salud cuando forman parte de una dieta regular los alimentos funcionales. Fotografía: José Alfredo Jiménez

Por Marcela García Castillo, Departamento de Nutrición, Hospital Infantil de las Californias

Tijuana.- Los seres humanos necesitamos consumir alimentos diariamente para obtener energía o calorías y nutrimentos esenciales como proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales para mantener nuestras funciones corporales en óptimas condiciones en el caso de los adultos y, en los niños, para favorecer su crecimiento.

La Academia Americana de Nutrición y Dietética define a los alimentos funcionales como «los alimentos naturales junto con los alimentos enriquecidos o mejorados que tienen un efecto potencialmente beneficioso sobre la salud cuando se consumen como parte de una dieta variada de manera regular a niveles efectivos basados en estándares significativos de evidencia».

Tipos de alimentos funcionales

– Alimentos naturales y/o convencionales: en este tipo de alimentos funcionales se encuentran la mayoría de los grupos de alimentos: frutas, verduras, cereales integrales, alimentos de origen animal (pescado en específico), leguminosas y oleaginosas (nueces, almendras, chía, entre otras). Cada uno contiene sustancias que pueden ayudar a mejorar nuestra salud, por ejemplo, la fibra soluble de las frutas, verduras y leguminosas puede ayudar a reducir los niveles de colesterol malo en la sangre; el omega 3 en los pescados de agua fría (atún y salmón), ayudan a mejorar la función cerebral y cardiovascular; y las moras en general contienen una sustancia que les da su color, las antocianinas, las cuales pertenecen al grupo de los flavonoides, cuyas propiedades son principalmente antioxidantes.

– Alimentos modificados: aquí entran productos que han mejorado sus propiedades nutricionales, es decir, se les han agregado nutrimientos que no contienen de forma natural. Algunos ejemplos son el yogurt, contienen prebióticos (bacterias benéficas) importantes para mejorar la salud gastrointestinal y del sistema inmune; y el jugo de naranja natural (enriquecido con calcio, vitamina D y hierro).

– Suplementos: en este grupo entran aquellos productos diseñados para mejorar condiciones de salud específicas, ya sea por desnutrición, problemas gastrointestinales, alimentación por sonda, entre otras.

Los “superfoods”, ¿son alimentos funcionales?

El término “superfoods” comenzó a utilizarse hace algunos años en las redes sociales y en otros medios de comunicación para indicar que ciertos alimentos, como la quinoa, kale, chia, entre otros, deberían consumirse con mayor frecuencia por contener más nutrimentos, lo cual es cierto; sin embargo, aún no está del todo definido y más bien tiende a utilizarse para fines publicitarios, por lo que en efecto, no es igual referirse a un alimento funcional como un “superfood”.

Como ven, los alimentos funcionales se encuentran en la naturaleza y también se producen de forma industrializada, lo ideal será tener un equilibrio entre ambos e incluirlos en la alimentación diaria tanto de niños como adultos para obtener los beneficios que nos puedan brindar, siempre procurando que cubran nuestras necesidades individuales, que sean alimentos de calidad y llevar un buen estilo de vida, esto incluye realizar ejercicio, tener un buen consumo de agua natural y una buena calidad de sueño.