Algo tímido, Hellboy

David Harbour en el papel que tuvo inicialmente Ron Perlman. Fotografía crédito: Imagem Filmes

Por Chema Castro III

Una vez más el mundo se va a acabar, ahora con una plaga que regresa de la época medieval a través de poderes del más allá, y el turno es para la nueva encarnación de Hellboy de salvarnos en otro reboot/remake.

Desde un inicio hay que dejar en claro que este filme será más apreciado por aquellos que desconocen la versión original presentada por Guillermo Del Toro y Ron Perlman al inicio del siglo XXI, ya que es imposible no estar haciendo comparaciones durante la película, especialmente cuando parece que admiten su existencia.

Ahora el hombre del infierno es David Harbour y, tras una breve explicación de cómo el Rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda salvaron al mundo de la dominación de los monstruos comandados por la bruja Vivienne “The Blood Queen” Nimue (Milla Jovovich), vemos como Hellboy ya es parte del BPRD (Buró de Investigación y Defensa Paranormal) y viaja a “Tijuana” a buscar a un compañero de dicha agencia.

De ahí empiezan los viajes a Colorado, Siberia e Inglaterra, y es en este terreno en donde se desarrolla gran parte del filme y es la segunda obra en estrenarse este mes en México que cuenta con la presencia de Merlín, aquí a cargo de Brian Gleeson, y aunque la historia confeccionada por el guionista Andrew Cosby (la serie Eureka) es algo sencilla, de repente sí te olvidas de qué acaba de suceder.

Mucho se dijo que esta nueva versión, basada en la creación de Mike Mignola, para Dark Horse Comics, sería más oscura y “leal” a ese material, pero en realidad solamente dicen más groserías y, con la excepción de las excelentes muertes en la recta final, es hasta más ligera, cómica, que la otra versión.

El director Neil Marshall (The Descent, Doomsday) tiene una complicada prueba en sus manos y, en ocasiones, los efectos especiales lo dejan abajo, además que hay veces que parece que la pechera de Hellboy se le va a caer.

Hellboy debe evitar que la Reina de Sangre reviva, algo que busca lograr Baba Yaga (Emma Tate) con ayuda de Gruabach (Stephen Graham), una creatura sumamente violenta que hace trizas a toda dependencia que se pone en su camino, pese que dichas organizaciones están “especializadas” en controlar a esas especies.

El equipo de Anung Un Rama son la psíquica Alice Monaghan (Sasha Lane), a quien recuperó Hellboy de unas hadas cuando era bebita; el agente Ben Daimio (Daniel Dae Kim), quien tiene un secreto, obvio; y el profesor Trevor “Broom” Bruttenholm (Ian McShane), papá adoptivo del personaje estelar; y cada uno de ellos cumple con su papel, aunque sí distrae cómo el acento británico aparece y desaparece de ellos, y de muchos otros personajes, hasta de repente se lo escuchamos a Hellboy.

En total son casi dos horas de filme y, aunque no se sienten pesados, al escribir trato de recordar partes de la película y no es fácil, en otras palabras, está aguantadora pero no del todo memorable, parte del rollo es que para muchos, incluyéndome, Hellboy siempre será Ron Perlman, y no el papá de 11.

Hellboy

  • Reparto: David Harbour, Milla Jovovich, Ian McShane, Sasha Lane, Daniel Dae Kim, Stephen Graham, Alistair Petrie, Brian Gleeson, Emma Tate, Penelope Mitchell.
  • Director: Neil Marshall
  • Guión: Andrew Cosby
  • Duración: 2:00 hrs.
  • Género: Acción, Ciencia-Ficción
  • Calificación: *** (de cinco)