Algo con ventana

Por Ana Celia Pérez Jiménez

¿Qué espacio en su vida y de su compresión puedo rentar yo?, si es que alquila algo, no pido mucho espacio para los pocos muebles y algunas maletas con las que yo viajo, solo la iluminación me es importante; soy amante de los libros, no sé si es algo reciproco, pero debo admitir que puedo estar con ellos hasta altas horas de la noche. Mi estadía no es por mucho tiempo, soy un tanto errante y adicta al recuerdo, ¡sí!, ¡adicta!, vivo creando memorias, momentos entrañables, algo que me mantenga constantemente añorando, me gusta estar pensando en el pasando, algo ahí me tiene siempre tan entretenida, por eso también me atrevo a preguntar, ¿si puedo ir pagando por día?, por eso de que un día nos cansemos de este compromiso y tenga que buscar rápidamente la puerta.

Conozco poco de mí, es por eso que me es curioso cuando encuentro personas que hablan de lo mucho que se conocen a sí mismas, en un extraño juego de presunción y mentira, buscando la atención que no saben que necesitan y tratándose como lo predecible que yo confirmo que nadie es; es que todos nos volvemos la repetición, pero no el acto en sí, hay tantas respuestas antes de actuar sobre una de ellas y siempre se elige la conocida o habituada, más que la primeramente sentida, pero aun así me gusta escucharlos, me gusta escucharme en las palabras que reconozco.

Pero descuide, no le voy a pedir por información personal, solo quería tener una breve introducción, pero también me temo que no soy muy buena para las primeras impresiones, es que eso de mostrar lo mejor de a una y de a primera con alguien que es nuevo en mi vida, no me sale bien, juro que soy la mejor en peores impresiones y eso sería más apegado a la verdad que decir lo contrario, pero por otro lado me reconforta, porque si alguien va a conocerme creo que es mejor hacerlo por partes. Encuentro bastante “horrorífica” la idea de que alguien por solo presentarte con formalidades, pudiera tomar la exacta medida de quién soy o bueno eso siempre es relativo, mejor digamos, que tenga una percepción completa de lo que soy; lo bueno que solo estoy suponiendo, eso también puede anotarlo que es algo que me gusta mucho hacer.

Ahora bien, después de esta prueba de atención, si es que la obtuve, ¿me permite entonces ser un regular en su vida?, me gustó el cuarto del fondo si es que todavía sigue disponible, el pasillo por el que llego a él me recuerda un tanto la soledad y eso me reconforta; juro que mi presencia en la suya no será invasiva, pero sabrá que estoy ahí, necesitaba nuevo testigo de mis días y me parece que algunos los quiero pasar aquí. Siento que ya hablé de bastantes cosas y hasta de lo algo importante para mí, ahora me es necesario preguntar que, si toma pesos, porque eso del movimiento tan repentino del dólar me hace un tanto dudar y usted diciéndome que sí, hoy mismo me comienzo a mudar.