Alcalde improvisado

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Sin reingenería administrativa, ni planeación presupuestal durante la transición desde diciembre del 2016 entramos en Tijuana, en un espasmo de improvisación que tiene hundida a la ciudad en la peor crisis de servicios públicos e inseguridad. Abres cualquier portal de noticias de la ciudad y las primeras notas son homicidios, restos humanos abandonados en bolsas y ejecuciones en pleno bulevar.  Más de 1300 muertes en Tijuana durante 2018 y eso que estamos como a la mitad del año. Escalofriante.

Gastélum Buenrostro dio un falso banderazo de austeridad que en los hechos nunca se vio reflejado. Al contrario hoy dependencias como Desarrollo Social, Comunicación Social y Presidencia concentran los dineros públicos, derivado de constantes incrementos cuyo frenesí evidenció que la famosa austeridad sólo aplicaba a la oposición en el Cabildo.

Hay varias reformas administrativas que considero deben ser instrumentadas por la próxima administración municipal, porque a ésta ya se le agotó el tiempo. La primera es la iniciativa que sometí para que el Tesorero Municipal sea electo de entre una terna para que desde el Cabildo se pueda evaluar su perfil, esto es de suma importancia, ya que el actual tesorero concentra el poder de firmar cheques, hacer transferencias y emitir los pagos para contratos y compras que le encargue el Presidente Municipal.

También es importante que la ciudad vuelva a contar con la figura del Secretario de Finanzas, ya que el Municipio necesita rumbo en cuanto su política presupuestaria para poder salir del hoyo del endeudamiento que nos heredó la administración panista de Jorge Ramos con su PIRE a costo alzado que se sigue hundiendo. Navegar a la deriva de los caprichos de un Alcalde nos trae como consecuencia el desastre presupuestal que vivimos en la presente administración, un Alcalde que por cierto le encantan los Fideicomisos opacos, y que ha demostrado que si se trata de firmar contratos leoninos y despilfarrar el gasto público simplemente no tiene llenadera ya que ha acostumbrado a sus dependencias a pedir incrementos conforme a sus ocurrencias. El Alcalde en su toma de protesta dijo que él no venía a improvisar pero en la práctica ha sido todo lo contrario.

Por otro lado, hay dos dependencias que requieren independencia administrativa, una es la Dirección de Bomberos que por su naturaleza no debe continuar bajo la adscripción de la Secretaría de Seguridad Pública, ya que el ámbito de sus atribuciones y sobre todo porque sus necesidades, son muy distintas a la de los policías. Por lo general, los bomberos se quejan de abandono y carencias, esto debido a que los recursos tardan mucho en llegar pues primero tienen que pasar el filtro de policías de escritorio que están a cargo de suministrarles el recurso.

Otra dependencia que en repetidas administraciones he señalado debe caminar con independencia administrativa porque su naturaleza es contraria a la de su verdugo es la Dirección de Protección al Ambiente, que no debe depender de Desarrollo Urbano, ya que en última instancia quién emite los permisos de construcción, no debe tener también facultades sobre el manifiesto de impacto ambiental ya que el análisis de ambos documentos no puede estar concatenado por un mismo superior jerárquico. Por eso la DPA, está borrada del mapa, sigo pensando que a Tijuana ya necesita una Secretaría de Protección al Ambiente para que de una vez por toda se le dé prioridad al tema ambiental en Tijuana.

Por último, se acuerdan que les dije que a este gobierno municipal sólo le importaban dos cosas: los negocios del Comité de Adjudicaciones y las acciones electoreras, no por nada le aumentaron el presupuesto a Desarrollo Social y DIF para el 2do. semestre 2018, van duro en el gasto publicitario. Hay que estar muy atentos del dispendio en los meses que le restan al improvisado Alcalde de Tijuana.