Ahora ¿cómo le hago?

Por Maru Lozano Carbonell

Del 20 al 20 para los chicos no hay escuela. Los padres de familia vieron esto patético, sintieron que es todo un mes. En realidad, son dos semanas porque las de vacaciones ya estaban.

La casa no debe suponer una jaula, sin embargo, cuando te obligan, lo es. Siempre un menor esperará de sus autoridades las herramientas para reaccionar y accionar. Si ellos están escuchando a sus mayores que hablan y reaccionan desde el miedo y enojo, imagínense ellos; son como recipientes que cambian la forma de recibir con base a nuestro modelo.

No todas las madres de familia trabajan, es posible reunirse y turnarse para cuidarlos y monitorear sus clases a distancia.

En momentos difíciles como el que vamos a vivir, la gente a nuestro cargo, sean hijos o subordinados, voltearán a ver qué cara ponemos. Así que informémonos asertivamente para hacer que todo fluya de la mejor manera.

Sentémonos a platicar con ellos, pregúntales qué saben, juntos busquen información.  Pregúntense qué sienten, juntos busquen el polo opuesto para enfocarse en él y luchar por él. Por ejemplo, “me siento aburrido”. El polo opuesto sería “sentirse animado o entretenido”. Que todos busquen en sus dispositivos los antónimos de lo que están sintiendo en caso de ser negativo. Ya con el “animado o entretenido” en la mira, ¿qué sugieren hacer?

No debe suponer gasto tremendo, se puede visitar museos virtuales, se puede acomodar la casa, pintar algo, cocinar juntos, crear, escribir historias y contarlas, componer canciones, aprender un idioma en Duolingo (es gratis), leer y compartir, leer y cambiar los personajes o el final de un relato… dibujar mandalas, juegos de mesa, etc.  Recuerda que de nada serviría si los chicos no tienen oportunidad de “mostrarte” lo que han hecho, así que siéntense juntos a verse y escucharse.

Pero, mientras mamá o papá trabaja, ¿quién los acompañará? Es posible que haya un familiar o amistad mayor que tus hijos que pueda hacerse cargo en estas dos semanas.

Ciertamente hay un vacío legal porque, si se enferma uno de los hijos o un familiar a quién cuidar, ¿qué hará el patrón? Es sin duda, época de crisis, pero es sin duda, la época que tanto necesitaba el mundo para hacer una pausa, dialogar y revalorar incluso hasta lo que se consume.

Es difícil equilibrar cuando nos mueven el tapete, sin embargo, algo positivo tendrá que salir de todo esto. Pero que nuestros niños y jóvenes se sienten con nosotros y juntos realicemos el calendario de actividades, encomiendas, labores, momentos de diversión, de uso de dispositivos y demás.

Podríamos recurrir a familiares o amistades que tengan hijos jóvenes que accedan a cuidar y monitorear a los hijos.

Otro aspecto es que los docentes no están del todo preparados para dar clase en línea. Igual, no todos se disponen en casa para ello. ¿Qué sucederá? Lo más fácil, “llenen de tal página a tal página”. Entonces los adultos se estresan más por ignorar cómo ayudar a sus hijos con los temas. Mételos a la página de https://es.khanacademy.org/ donde de primaria a preparatoria podrán encontrar los temas perfectamente explicados para cada grado. Es gratuita y hecha por los mejores en educación.

A tomarnos en serio esto de relajarnos y cuidarnos para aprender a estar juntos los más quizá con menos.