Adiós y gracias

Por Dante Lazcano Martínez

Cuando nos dijeron que, además de costillas rotas, EPOC, dos aneurismas pegaditas en la iliaca y la aorta, le encontraron una mancha en el pulmón, no fue difícil suponer que se trataba de un cáncer resultado, seguramente, de haber fumado durante 75 de los 85 años que vivió.

Al final mi papá murió por el cáncer, que no es lo mismo que de cáncer, pues al estar el sistema hospitalario colapsado en la región, y su terquedad de seguir fumando como si no pasara nada, al final fue imposible someterlo a un tratamiento de radio y quimio al cual no sabemos cómo hubiera respondido, pero la ansiedad y temor por los resultados que le dieron al final fue lo que lo abatió.

Platicando con mi esposa le decía que lo más doloroso de sus últimos tres meses fue ver cómo prácticamente desapareció, vamos, como cuando un árbol se seca y cae sin que nadie pueda hacer algo o tenga el poder para impedir esa caída.

Fue una semana difícil, nunca pensé que sería así, pese a que sabíamos que el final estaba tan cerca ha sido complicado, sin embargo, tengo que agradecer profundamente a todas aquellas personas que nos marcaron para ofrecer sus condolencias, ponerse a las órdenes de la familia, a todos los amigos, a Luis Fernando, a María Antonieta, Héctor Mares, Erik Morales, a mi esposa y tres hijas que son mí vida, vamos, a todos los que de una u otra forma se pusieron en contacto.

Parafraseando a Bill Belichick: Hay un trabajo por hacer.

Sin offseason, otra vez

Hace un año el tema del Covid-19 nos tomó por sorpresa al grado que la economía a nivel mundial se detuvo.

Desconocemos el impacto en la población, que en términos económicos, tendrá, además de que en el tema de salud ha sido impresionante la gran cantidad de gente que ha fallecido porque a doce meses de distancia lamentablemente alguien de la familia se infectó e incluso falleció.

A partir de la enseñanza del año pasado, la NFL se convirtió en la única liga que pudo sacar toda su temporada, sus 256 partidos además de postemporada.

Sin embargo, debieron ajustarse sobre la marcha a protocolos sanitarios y a distancia se adaptaron incluso hasta para llevar a cabo el reclutamiento de jugadores colegiales.

Pero ante el hecho que la seguridad es primero y que el contrato colectivo, el nuevo-nuevo, les asiste el derecho de que la salud va por adelante, por segundo año consecutivo todos los entrenamientos y campamentos programados para la parte baja de la temporada los jugadores optaron por trabajar a distancia.

Si por algo sufrieron los jugadores el año pasado fue por la falta de ritmo y lesiones ya que su preparación no fue la acostumbrada y los equipos que trascendieron fueron aquellos que tuvieron profundidad en el roster.

Insisto, con todo el conocimiento adquirido durante doce meses, este año las aguas volverán a su cauce por lo que equipos tradicionalmente dominantes que en el 2020 no lo fueron, para el 2021 veremos de nuevo dominar a todos aquellos que han dominado en por lo menos los últimos 5 años.

Mis dos centavos

El hubiera no existe, pero como me dijo mi hija Larissa, mi papá siempre vivirá en mi corazón.