Adiós Moi, gracias

Por Dante Lazcano

Si por algo recordaremos a Moisés Márquez, compañero periodista de este medio, además de su gran don de gente y compañerismo, será por su tremendo conocimiento y afición por el beisbol.

Al fin sonorense, no sólo lo seguía, sino que era un ferviente conocedor y fue en el 2013 cuando, en una cobertura en Nueva York, a lado de Luis Fernando Vázquez, amigo de quien esto escribe y también director de este medio de comunicación, coincidieron con la realización del Juego de Estrellas de las Ligas Mayores de Béisbol (MLB).

No desaprovecharon la exquisita oportunidad de ir al juego en el que si bien es de exhibición, es realmente de destacar ver a tanto estrella junto en un miso terreno de juego.

Esa edición se desarrolló en el Citi Field, casa de los New York Mets, y por lo que se recordará el cotejo fue porque Mariano Rivera, el máximo relevista en la historia de la pelota caliente, jugó su último Juego de Estrellas, de hecho fue su décima tercer aparición, convirtiéndose en el primer jugador de su posición, en ser nombrado como el Más Valioso.

Aunque el inmueble está en Queens y es casa de los metropolitanos, el segundo equipo de la urbe neoyorquina, la gente se entregó al tremendo lanzador panameño pues fue referente de los New York Yankees, equipo que juega en la ciudad de Bronx, sobra decir que Moisés lo disfrutó como chavito en dulcería.

Corría la segunda quincena de diciembre de ese 2013 y junto con Luis Fernando, empezamos la planeación de la cobertura que haríamos al Super Bowl 49, casualmente fue en Nueva York, en el MetLife Stadium, aunque técnicamente fue en New Jersey pues allá está el inmueble que es casa de los New York Giants y New York Jets.

Durante esa planeación en algún momento coincidí en la sede de este semanario y Moisés, con esa gran sonrisa que le caracterizaba, me contó la experiencia de aquella despedida a Rivera en la que me expresaba, carcajada de por medio, que increíblemente hubo aficionados que se durmieron en el juego de estrellas por lo que imploraba que en el Super Bowl no pasará lo mismo, cosa que no sucedió pese a que, por la ubicación que nos dio la NFL, colocaron unos calentones que parecíamos pollos rostizados.

Si hablo en tiempo pasado de Moisés obedece a que lamentablemente todo parece indicar que se convirtió en el primer periodista en Baja California que pierde la batalla con el Covid-19.

Por ello es que le dedico este espacio a un buen amigo a quien la última vez que lo vi fue en la octava etapa del serial atlético delegacional, la carrera mensual que convoca el Instituto Municipal del Deporte (Imdet), durante la entrega de medallas conmemorativas me dijo que plasmáramos el momento con una foto misma que nunca pensé sería la última que me hubiera tomado con él, en pleno estacionamiento del estadio Chevron.

Lo más triste del asunto es que, debido al momento que se vive por la pandemia, ni siquiera tuvimos oportunidad de despedirnos por lo que desde este espacio ofrecemos nuestras condolencias a su familia a nombre de mi esposa e hijas.