Adiós a las formas y la cordialidad 

Por El Informante

Adiós a las formas y la cordialidad

Cuando Morena ganó carro completo en Baja California, más de uno pensó que al menos ahora ya no habría los típicos problemas por falta de coordinación que se daban cuando había gobernador de un partido y alcaldes de otro.

No se necesitaba ser un experimentado analista político al creer que, teniendo cinco palacios municipales, un Congreso y un Palacio de Gobierno pintados con el color guinda morenista, el engranaje del equipo funcionaría a las mil maravillas, sin sancadillas ni teléfonos descompuestos y que al ser todos discípulos de la 4T, trabajarían en perfecta armonía.

“Sí, cómo no”.  La verdad es que los enfrentamientos del gobernador Jaime Bonilla con la alcaldesa de Tecate, Zulema Adams Pereyra y con el alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz, están entre los más rudos e inmisericordes que se recuerden en la historia política de la entidad.

Quizá el único antecedente de un gobernador y un alcalde que siendo del mismo partido estaban claramente enfrentados, se remonte a los tiempos en que Alejandro González Alcocer gobernaba Baja California y Kiko Vega era presidente municipal de Tijuana. Pertenecientes a equipos políticos distintos y enfrentados desde que en 1998 se disputaron la interna del PAN por la candidatura a la alcaldía, AGA y Kiko no se llevaban nada bien, pero pese a sus evidentes diferencias y su mutua hostilidad, en público guardaban siempre las formas y hacían como que llevaban la fiesta en paz.

Las patadas eran bajo la mesa, pero frente a los medios de comunicación sabían fingir y sonreír. Ese tiempo de fingir cordialidad y guardar las formas políticas ya se acabó. Bienvenidos a la era de la lucha en lodo.

Estalla González Cruz

El enésimo round de esta guerra civil morenista se ha escenificado por la clausura de las bodegas del centro comunitario del DIF Municipal y la confiscación de más de 3 mil 500 despensas que el Ayuntamiento de Tijuana tenía para repartir.

¿Se acuerda usted que la semana pasada le platicamos que la síndica, María del Carmen Espinoza, había denunciado la existencia de despensas caducadas? ¿Se acuerda que Melli llegó en plan bravo y prepotente exigiendo entrar a las bodegas del DIF? Pues bien, resulta que el Gobierno del Estado tomó cartas en el asunto y los inspectores de la Coepris, que dirige David Gutiérrez Inzunza, ni tardos ni perezosos llegaron a clausurar las bodegas municipales y a incautar las despensas bajo el argumento de impedir que se repartieran dulces caducados.

El detalle hizo estallar en furia al alcalde Arturo González Cruz, sobre todo porque hay un detallito muy curioso que no ha sido aclarado. Según denunció documento en mano el alcalde, los dulces caducados fueron donados al Ayuntamiento por Dante Gutiérrez Inzunza, representante regional de Sweet World Corporation, con sede en la vecina ciudad de San Diego. ¿Gutiérrez Inzunza? Pues sí, el donante de los dulces y el que después los mandó decomisar ¡son hermanos!

A decir de Arturo González Cruz, todo es un “cuatro”, una vil trampa para perjudicar al área social del Ayuntamiento.

El presidente municipal tijuanense, que tampoco suele quedarse callado, de inmediato grabó un video afuera de las instalaciones recién clausuradas en donde no tuvo pelos en la lengua para denunciar ser víctima de un montaje.

“Así no gobernador, así no. Nos eligieron para resolver los serios problemas que enfrentan nuestro Estado y ciudad, no para andar con estas grillas baratas, las cuales han sido reiteradas en contra del ayuntamiento que presido”, expresó González Cruz.

También acusó al Gobernador de haber abandonado las mesas de seguridad y de no resolver el problema del drenaje y le hizo un llamado a la cordura y a poner en orden a sus funcionarios. De entrada, el gobernador Bonilla se limitó a responderle que la acusación es ridícula.

Pero en la transmisión de su informe diario, el miércoles 16 por la mañana el Gobernador soltó la metralla contra el Presidente Municipal de Tijuana, con la síndico procuradora María del Carmen Espinoza, a su lado, además de la presencia del mismo comisionado de Coepris, David Gutiérrez Inzunza.

Espinoza relató los ataques que dice ha sufrido por parte del Ayuntamiento de Tijuana y que asegura la quieren bloquear políticamente por ser mujer.

A su vez, el titular de Coepris señaló que su familia por años ha realizado donaciones y ahora el Alcalde, “misteriosamente éste acusa a la familia Gutiérrez Inzunza de donar alimentos caducados” y no a los filtros del DIF por no verificar las fechas de expiración.

Ya de remate, el Gobernador le mandó un mensaje al Alcalde al decirle que “no representa a la 4T en Baja California”.

Mientras estas peleas suceden, la pandemia sigue sin poder ser domada, la crisis económica muerde fuerte y la delincuencia sigue imparable. Mal momento para pelearse entre integrantes de la familia morenista.

Zipizape en el estuario

No nada más entre los alcaldes y el gobernador hay declaraciones cruzadas y espolones afiliados. También del otro lado del Río Tijuana se cuecen habas y si no que le pregunten al alcalde de Imperial Beach, Serge Dedina, quien no se ha cansado de decir que Baja California está arrojando agua contaminada a las playas de la más sureña ciudad californiana.

Dedina responsabilizó a su vecina entidad de la suciedad en el estuario del Río Tijuana. Como el pecho del gobernador Jaime Bonilla no es bodega y no suele quedarse callado cuando se siente ofendido, de inmediato le respondió a Dedina y lo emplazó a pedirle una disculpa a los bajacalifornianos, pues si de un tema se ha ocupado su administración, es de la limpieza del Río Tijuana.

A decir de Bonilla, los dardos de Serge Dedina obedecen a que en su afán de llegar al Senado estadounidense, busca jalar reflectores al costo que sea y sin importar el tema. El funcionario, integrante del partido Demócrata y un ambientalista con años de trabajo que lo respaldan, ha señalado que en noviembre del año pasado el sistema de desagüe del Río Tijuana prácticamente colapsó y que tan sólo en el mes de junio del 2020, más de 500 millones de galones de aguas negras terminaron en las playas de Imperial Beach.

Dedina ha reconocido que el gobierno de Baja California ha estado trabajando en la limpieza de la canalización y que las autoridades mexicanas han actuado en la reparación e instalación de nuevas plantas de limpieza. Todo eso ha servido, señala. Pero también escucha a Bonilla decir que el problema de aguas negras ya quedó completamente resuelto y eso, dice, no es el caso.

Las pintas en el Cecut

Lo llamaron el “anti grito” y así, la noche del 15 de septiembre, un grupo de manifestantes ante la violencia contra las mujeres llegó hasta la parte exterior del Centro Cultural Tijuana, gritando que ni México ni Tijuana tenían nada que celebrar. Las consignas se dejaron escuchar y, posteriormente, también se vieron, pues las mujeres pintaron sus mensajes en la explanada y parte del Domo Imax del Cecut.

Mientras esto sucedía en el Cecut, casi a la misma altura pero del otro lado de la canalización, en Palacio Municipal se realizaban los preparativos para la ceremonia del “grito” encabezada por el alcalde Arturo González Cruz, seguida por un concierto de los Tucanes de Tijuana, prácticamente sin espectadores en vivo pero que según información del gobierno municipal llegó a un millón de espectadores en línea.

Las manifestaciones con pintas de protesta en espacios públicos pues, llegaron a Tijuana y las reacciones de la gente a través de redes sociales han estado divididas, especialmente por tratarse del Cecut lugar que más allá de ser emblemático de Tijuana, es un espacio cultural y familiar.

La dirección del Centro Cultural Tijuana, que encabeza precisamente una mujer, Vianka R. Santana, en la mañana del 16 de septiembre hizo llegar un comunicado en el que indica que al enterarse de la manifestación se tomó la decisión de no actuar. De la misma forma y por respetar el derecho a la manifestación, resolvieron dejar a la vista los mensajes.

Mientras son peras o son manzanas, las pintas han atraído a varios curiosos que a lo largo del día festivo acudieron al Cecut para ver los mensajes, tomar fotos y, por supuesto, en varios casos sacarse una selfie.