Acciones poco convenientes

Por Maru Lozano

Un hábito es una acción repetida y hay algunas que no son convenientes en el trabajo. Ya Aristóteles nos lo dijo: “Somos lo que hacemos repetidamente”.  ¡Positiva o negativamente!

Y es que hay cosas que perjudican nuestra imagen y deberíamos eliminarlas. ¡Sí se puede!

Primero que nada, dejar de ser impuntuales. No nada más es llegar a la hora indicada, sino dejar de perder el tiempo, entregar las cosas bien y ser productivos.  Evitar extender los recesos, dejar de buscar Pokémones, irse a fumar, ir por los cafecitos de todos, dejar el trabajo para el último momento, etc. Llegar y hacer todo en tiempo y forma hace que se domine el territorio y se relajen los nervios. Es que ¡la oportunidad es el reflejo del interés!

El peor invasor de la productividad es el uso de redes sociales en horas de trabajo.  Luego anda uno compartiendo los videos con los demás, te sientes obligado a seguir las cadenas y bueno, que vergüenza que nos tengan que bloquear ciertas páginas ¿no? Sabemos que el teléfono es una herramienta buenísima, pero si nos proponemos ignorar el ocio electrónico, nuestros seres queridos aprenderán que hay que respetar porque ni siquiera serán contactados a menos que sea una emergencia.

Otro mal hábito es “mentir”.  Es decir, falsear información, plagiar, etc. Excelente decir quién o de dónde sacaste tal información o tal idea.  Otra, decir que tal día tendrías listo cierto trabajo y no es verdad; darle por su lado al jefe…  Imagínate, pensarán que eres fanfarronero, poco confiable y nunca te considerarán para ascensos.

Una pésima costumbre es postergar asuntos que deben atenderse ya, sustituyéndolas por lo irrelevante, ¡procrastinación! ¿Para qué trabajar bajo presión? ¡Te enfermarás! Además, imagínate el terrible efecto dominó. Pensarán que eres desorganizado. Una cosa es jerarquizar, establecer prioridades y otra es saber perfectamente que debemos iniciar cierta labor y nos auto-saboteamos. Para esto, lleva una agenda y apunta los avances. No sabes cómo relaja esto.

Otro hábito feo es la negatividad. En el trabajo las quejas se convierten en un ambiente tenso y serías la manzana podrida. Recordemos que la actitud mala-leche es el motivo número uno para que nos den las gracias y nos corran.

A nivel percepción es buena opción sonreír, hacer contacto visual y generar empatía. Si eres eficiente, pero tienes mal modo, todos pensarán que no das un buen servicio.

No te tomes las cosas personales. Lo personal es tu familia, tu hogar, tus amigos, tus hobbies, tu educación, tu vida social, tu espiritualidad. Lo laboral es eso, laboral. Por supuesto si estás experimentando una injusticia o bien, acoso laboral, hay instancias y autoridades con las cuales finiquitar eso o bien, ir buscando otra opción mejor.

Aislarse es malo, el trabajo en equipo es lo que te hará que te conozcan, convive un poco, pero siendo productivo. Sin ser barbero, pero hazte presente en los momentos naturalmente sociales de la empresa.

Es que todos los que trabajamos nos deberíamos de preguntar ¿cómo fue la experiencia del otro conmigo? Si dimos resultados, pero el proceso fue horrible o lo más parecido al infierno, no darían ganas de tratar con nosotros nuevamente, además de que la vida es un búmeran. ¿No crees?