Acción medio ambiental en Ribeira Sacra

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Actualmente en la maestría de RSC, estamos viendo los Sistema de Gestión Medio Ambiental (SGMA) en diferentes empresas. En esta ocasión y para mi sorpresa le conté a Valente que me tocó analizar a una bodega de Ribeira Sacra que me dejó sorprendida por su compromiso medio ambiental. Después de esta tarea me quedé más enamorada de esta maravillosa zona vinícola y en cuanto podamos viajar de nuevo seguro visitaré esa zona.

Hoy me centraré en destacar el compromiso de la Abadía da Cova-Bodegas Moure, que se suma a muchas otras que poco a poco tienen acciones ecológicas que los han llevado incluso a certificar algunos de sus vinos como ecológicos.

La bodega que data de 1920 pertenece a la D.O. Ribeira Sacra. Esta denominación de origen está rodeada de nichos ecológicos y una riqueza de paisaje con variados ecosistemas por los microclimas en sus pendientes.

De esta orografía escarpada resulta la dificultad en el cultivo de la uva llevando la clasificación de “viticultura heroica”.

Una marca registrada en Europa por el Centro de Investigación, Estudio, Salvaguarda, Coordinación y Valoración de la Viticultura de Montaña (CERVIM) que cataloga de heroicos a los vinos producidos de esta zona por las condiciones orográficas difíciles, trabajo manual a partir de cepas autóctonas. Pero de la viticultura heroica hablaremos en otra ocasión.

Bodegas Moure cuenta con un amplio “Investigación, Desarrollo e Innovación” (I+D+i) que abarca varios proyectos de destilería y creación de nuevos vinos.  Además, están implicados en otros proyectos como: valoración de la riqueza vegetal y botánica autóctona; manejo integrado de plagas y enfermedades en viñedo mediante la utilización de aceites vegetales y de pescado; epidemiología y efectos negativos del virus del enrollado de la vid; conservación de los recursos genéticos de interés agroalimentario; profundización en el conocimiento de los principios biodinámicas, ensayando en sus viñedos experimentales para mejorar las condiciones de cultivo de sus vides.

Aunque ellos no tienen todo su producto certificado como ecológico por las características de sus parcelas, pues son pequeñas y están rodeadas de otros propietarios, aplican los mismos principios ecológicos al realizar los tratamientos y elaborar los vinos en todos sus productos tanto en los convencionales y en los ecológicos.

No emplean herbicidas y en los vinos ecológicos utilizan productos fitosanitarios; poseen estaciones meteorológicas en sus viñedos que permiten medir los valores atmosféricos y de suelo con los que establecen protocolos de actuación para el rendimiento y la prevención de posibles infecciones de los hongos por el exceso de humedad de la zona.

En 2010 presentaba su primer vino ecológico certificado por el Consejo Regulador de Agricultura Ecológica de Galicia (CRAEGA) que controla y certifica la producción agraria ecológica y biológica de Galicia.

Este tipo de bodegas que adquieren compromisos ecológicos, ponen atención en el riesgo ambiental derivado de sus actividades, incluido el manejo de los residuos de prensado, fraccionado y limpieza de equipos.

Sin meterme en el detalle sólo mencionaré que los restos de uva derivado del despalillado y estrujado los convierten en abono y cuidan el riesgo de exceso de carga orgánica con consumo de oxígeno, además los residuos orgánicos generan biomasa para producción de energía; los restos del prensado resultante en orujo mezclado con elementos orgánicos se utiliza para herbicidas naturales. Y así una larga lista aprovechamiento de residuos y medición de riesgo de los residuos.

Como reflexión queda claro que toda actividad tiene un impacto al medio ambiente y las bodegas de vino no son la excepción y da gusto saber que algunas van tomando conciencia de eso.