Abre Cecut exhibición de arte popular mexicano

Querubín de madera tallada, estofada y policromada. Fotografía: Cortesía

Redacción/Infobaja

Tijuana.- Imaginativo y vistoso, multiforme y policromático, el arte popular mexicano estimula con firmeza los sentidos con sus diseños preciosistas y formas fascinantes, sin perder su utilidad original y encerrar al mismo tiempo remotos simbolismos, según se podrá apreciar en la magna exposición que presenta el Centro Cultural Tijuana (Cecut), en el marco de la campaña Volver a Verte.

“Querubines y Santitos, Calaveras y Diablitos. La espiritualidad en el arte popular mexicano” es el nombre de la exposición que estará disponible a partir de este viernes 21 de mayo, en punto de las 19:00 horas en la Sala 3 de El Cubo.

Conforme a lo que anuncia el subtítulo, la exposición aborda “la espiritualidad de lo mexicano a través de figuras, íconos y mitos, expresados en las obras y técnicas de arte popular de distintos pueblos originarios”.

“Querubines y Santitos, Calaveras y Diablitos” reúne un total de 122 piezas que encierran no sólo antiguas tradiciones manufactureras transmitidas por generaciones, sino una gran cantidad de simbolismos asociados a la religiosidad popular, al tiempo que exhiben la “especialización” de la actividad artesanal en regiones determinadas.

La exposición incluye piezas de cerámica que representan diablitos, catrinas y otros personajes del imaginario colectivo troquelado tanto por la herencia mesoamericana como por la religión cristiana; máscaras de querubines y “tlanchanas” (diosa matlatzinca) talladas en madera, y elaborados trabajos de papel maché con sus llamativas figuras de judas, calaveras y alebrijes.

Por su naturaleza, la muestra recoge expresiones del arte popular de distintas partes del país: Cerámica de reconocidos centros alfareros, como Metepec, Estado de México, afamado por sus árboles de la vida, presentes en la exposición, y en Michoacán la cerámica de Capula, especializada en catrinas, y la reconocida alfarería de Ocumicho con sus diablitos típicos, mientras que la elaboración de calaveras, catrinas y demás personajes panteoneros en papel maché son toda una tradición en Guanajuato y la Ciudad de México.

Los querubines y “tlanchanas” en madera tallada y estofada proceden de Guerrero; las máscaras de diablos, de Tócuaro, Michoacán, donde se asienta una antigua tradición de talla y esmaltado de madera, mientras que de Sonora provienen las figuras de palo-fierro.

Esta muestra abarca también trabajos manufacturados con cera de abeja y aplicaciones de pedrería y chaquira, como las coloridas tablas Nierika de Nayarit, que expresan la elaborada cosmogonía del pueblo wixárika, y vasijas ceremoniales de esa cultura.

La mayor parte de las piezas procede de la Colección de Arte Popular del Centro Cultural Tijuana, a las que se sumaron otras, bajo resguardo de la Unidad Regional de Culturas Populares de esta ciudad, mientras que la selección de ellas corrió a cargo de la Gerencia de Colecciones, Registro y Conservación del Cecut.

Consta de cinco secciones: “Lo primigenio”, que recoge obras que reflejan tradiciones que resistieron la introducción de la religión cristiana y pervivieron; “La Tlanchana”, integrada por representaciones de esta diosa de origen matlatzinca que habitaba en las aguas del río Lerma.

“Querubines y santitos” es la tercera sección que comprende esas y otras representaciones de la fe cristiana, que se complementa con la siguiente, que incluye “Diablitos, judas, máscaras y alebrijes”; es de observarse que para afianzar las lecciones de la nueva religión, los frailes misioneros introdujeron la figura del diablo, que en manos de los artesanos mexicanos perdió su “naturaleza diabólica” y adoptó la reputación de seres fantásticos.

Cierra la muestra la sección “Calaveras, catrinas y esqueletos” que congrega las coloridas y festivas representaciones de la muerte que abundan en el arte popular mexicano, tan alejadas de las figuras macabras con que se representaba en la Europa anterior a la Conquista.

“Querubines y Santitos, Calaveras y Diablitos. La espiritualidad en el arte popular mexicano” podrá ser admirada en forma presencial de jueves a domingo en grupos reducidos, horarios determinados y condiciones de protección sanitaria, que incluyen el uso obligatorio de cubrebocas, mantener en todo momento la sana distancia y evitar aglomeraciones.