¡A mí, les mutantes!: “Criaturas asombrosas” es una agradable sorpresa

Paul Kircher y Romain Duris en una escena de “Criaturas asombrosas”. Fotografía: Studiocanal

Por Chema Castro III

Un extraño virus causa mutaciones en los seres humanos y está en manos de los “normales” determinar si la opción es convivencia o segregación y eliminación en la obra francesa Criaturas asombrosas (“Le règne animal”).

Aunque inmediatamente nos trae a la mente obras anteriores, como las novelas gráficas de Stan Lee o Jeff Lemire, la diferencia principal es que aquí no solamente le sucede a adolescentes o algún recién nacido, sino a personas de diferentes edades y razas, sin una razón, como el caso de Lana (Florence Deretz), esposa de François Marindaze (Romain Duris) y mamá del joven Émile (Paul Kircher).

El problema con las “criaturas”, es que van perdiendo sus habilidades de humanos, como el habla y habilidades motoras, que los torna violentos y, debido a eso, se les lleva a hospitales, primero, y luego a centros de tratamiento, que en realidad son especie de prisiones.

François y Émile deben mudarse a un pequeño poblado a un costado de un enorme bosque para poder estar cerca de Lana, quien será transportada a uno de estos sitios de “tratamiento”, unos cuantos meses antes de que termine el ciclo escolar, lo que implica grandes cambios para el adolescente.

Pero la historia no tanto es de los mutantes, aunque sí se maneja la analogía de los cómics de X-Men donde esos cambios son para tratar todo tipo de discriminación, tanto de raza como de género demás; mas aquí la verdadera historia es la relación de padre e hijo y cómo los cambios pueden reforzar dicha relación, o destruirla.

François quiere hacer todo lo posible por su esposa, incluso mantiene la esperanza que la mutación sea remediable o, por lo menos, controlable, y esa obsesión es notable incluso cuando conoce a la policía Julia Izquierdo (Adèle Exarchopoulos), donde se entiendo que hay interés de ambos, pero su interés es su familia.

Por su parte Émile está en pleno desafío adolescente y el cambiarse a una escuela nueva no es de su agrado hasta que conoce a Nina Moktari (Billie Blain) y a su grupo de amigos, sin embargo, los cambios hormonales de la edad no son las únicas modificaciones que empieza a notar el joven en su cuerpo.

La relación entre padre e hijo es problemática, sin contar la creciente xenofobia no solamente en Francia, sino en el poblado donde se encuentran por los “bichos”, pero queda en claro que el amor del papá por la familia es la motivación, y aunque llega a causar furia en ambos, en gran parte es lo que siempre los mantendrá unidos.

Hay un accidente en el transporte de los mutantes que libera a muchos de ellos, incluyendo a Lana, algo que ofrece la oportunidad a Émile de conocer a Fix (Tom Mercier) quien está en proceso de convertirse en ave pese a que se nota que ya pasó por varios “tratamientos” de parte de las autoridades médicas.

Es bueno que el filme de director Thomas Cailley (“Les combattants”), quien escribió el guion junto con Pauline Munier, se base más en la relación entre padre e hijo que en los mutantes, ya que, en ocasiones, los efectos distraen de la historia, aunque sí son creaciones interesantes, pero no son esenciales para la obra que se define como historia de amor.

Le règne animal

  • Título en español: Criaturas asombrosas
  • Reparto: Romain Duris, Paul Kircher, Adèle Exarchopoulos, Tom Mercier, Billie Blain, Xavier Aubert, Saadia Bentaïeb, Gabriel Caballero, Iliana Khelifa, Florence Deretz
  • Director: Thomas Cailley
  • Guion: Thomas Cailley, Pauline Munier
  • Año: 2023
  • Tiempo: 2:08 hrs.
  • Género: Fantasía, Drama
  • Calificación: *** (de cinco)