¿A dónde lo meto?

Por Maru Lozano Carbonell

Época de decisión para meter a nuestro joven a una preparatoria. Ya estamos en época de registro para obtener pre-ficha en bachilleratos oficiales. Esta decisión tan importante recae en los padres de familia o tutores.

Imaginemos que nuestro chico está en un colegio particular y lo que queremos es ya que se dé su “baño de pueblo” y entonces le decimos que hasta aquí llegó el patrocinio, que ya está grande y que necesita conocer la vida tal cual es. Bueno, difiero porque en realidad ¡no está grande y se está desarrollando todavía! Aunque se vea enorme y hable como adultito, es un chamaco en formación. ¿Ya pensaste qué ambiente quieres proporcionarle para que estudie y culmine con éxito una etapa que lo marcará en muchísimos aspectos? ¿Lo vas a dejar irse solo? Sería conveniente considerar un colegio de acuerdo a la personalidad y alcance de tu hijo, olvídate de la gente y lo que opine, nadie como tú lo conoce y sabe de qué pie cojea.

En lo personal, el freno moral a esta edad es importante, piensa en una opción que apueste a los valores realmente. Fíjate a qué sistema pertenece (COBACH, DGB, DGETI…) y si el registro es municipal, estatal o federal. Esto, claro que después de haber analizado un poco la dinámica en cuestiones de residencia familiar y lo que posiblemente quiera el joven hacer después para estudios superiores.

Pocos piensan en los docentes que estarán trabajando con los hijos, que no te dé pena, es tu derecho pedir los currículums y saber quiénes son. Si te dicen que es una escuela que fomenta los valores, pregunta cómo es que lo hacen. Pregunta si habrá venta de boletos obligatoria de chocolates, rifas, etc., para que sepas antes de decidir.  Checa bien las instalaciones y pregunta qué áreas manejan a partir del tercer semestre:  Físico-matemáticas, biológicas y de la salud, sociales y administrativas, humanidades y las artes.  Hay prepas que ofrecen las cuatro, otras solo una.

Externa el padecimiento o debilidad que tiene tu hijo para saber si es adecuada la escuela.

No atosigues a tu hijo con quedar a fuerza en equis sistema educativo oficial, si es el caso. Hay situaciones que no dependen del desempeño del muchacho, sino de la cantidad de gente que desea una misma opción, así que acompáñalo y aliéntalo.

En ocasiones nuestro hijo ya ha estado en varias prepas y no por eso lo vamos a abandonar. Hay opciones cuatrimestrales y por supuesto, versiones en línea muy interesantes de universidades prestigiadas o bien, la opción de SEP.

Para nuestro hijo necesitamos calidad académica, un ambiente educativo de calidad en instalaciones, seguridad en todo momento, un ambiente sano, preparación integral, deporte, actividades artísticas, culturales y de labor comunitaria, así como orientación en su desarrollo humano y vocacional.

En la prepa se hacen amigos, se define la personalidad y se apunta a la universidad.  ¿Qué tipo de prepa entonces le puede proporcionar las mejores bases emocionales y académicas? Ojo, porque viene el famoso modelo educativo y las escuelas pondrán de su cosecha en la carta curricular, pregunta qué han pensado añadir y cómo para que no te sorprendan.

 

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