A derrotar al abstencionismo 

Por El Informante

A derrotar al abstencionismo

Finalmente se dio el banderazo, sonó la corneta y ahora sí arrancaron formalmente las campañas rumbo a la gubernatura.

Las de aspirantes a alcaldes y diputados arrancan el 19 de abril. Vamos rumbo a una jornada electoral que será histórica en Baja California. Por primera vez en nuestra entidad, se elegirán en un mismo proceso funcionarios estatales y federales. Esto era común en otras entidades como Nuevo León o Sonora, pero en Baja California será nuestra primera elección concurrente.

Son once las fuerzas políticas que pelearán por obtener un total de 99 cargos locales: una gubernatura, cinco presidenciales municipales, 25 curules en Congreso local, cinco sindicaturas y 63 regidurías. Sume usted además ocho diputaciones federales. Un montón de candidatos, más de 700, participarán en estas campañas.

La pregunta del millón, es cuántos de los dos millones 890 mil ciudadanos de la lista nominal saldrán a votar, porque la tristísima realidad es que en los últimas cinco elecciones el abstencionismo ha sido el gran ganador, al grado que en 2019 nos quedamos en un triste 29 por ciento de participación.

Hablar de un 71 por ciento de abstencionistas es señal de una terrible apatía ciudadana. ¿Podremos lograr dejar atrás estos deshonrosos récords? Ofende ver gastar semejante dineral en organizar una elección en donde menos de la tercera parte de los empadronados votan.

Esta histórica elección tiene en contra el elemento pandemia, pues aunque ya se han empezado a aplicar las vacunas a los adultos mayores, sigue siendo muy poco recomendable acudir a grandes concentraciones, por lo que los mega mítines, marchas y caravanas con exceso de abrazos y besos con chamacos cargados para la fotografía están contraindicados. No de que esto vaya a importar gran cosa a quienes quieran realizar sus campañas de la misma forma que se han hecho siempre.

De cualquier forma, lo cierto es que estas serán unas campañas en donde el escenario digital deberá imponerse a lo presencial, pero eso no debe ser pretexto para no acudir a las urnas.

Con nuestros vecinos al Norte vimos justo el efecto contrario: Con el Covid en su apogeo, Estados Unidos celebró en 2020 los comicios más concurridos en dos siglos y medio de historia. ¿Lograremos por lo menos superar el 30 por ciento de participación en 2021? Corren apuestas.

El draft de la política

A estas alturas de la vida, lo más coherente y honesto sería que antes de cada elección se hiciera un draft de políticos así como se hace en el futbol cuando termina una temporada regular. Y es que hoy en día los futbolistas duran más tiempo en sus equipos que los políticos en sus partidos.

La lista de los que cambiaron de camiseta de cara a este proceso electoral es inmensa. Parece ser que la consigna es cambiar de bandera en cada nueva elección y que eso de defender los mismos colores toda una vida ya ha pasado de moda.

Para muestra está Jorge Hank Rhon, quien se juró y perjuró soldado eterno del priismo, pero hoy compite contra el tricolor enarbolando la bandera del PES. Es más, el día de su arranque de campaña y ante los integrantes del PES, Hank Rhon dijo que él era el único candidato priista a la gubernatura, invitando a los militantes y simpatizantes del Revolucionario Institucional a tachar su nombre en la boleta, en lugar del de la abandera de la alianza PAN-PRD-PRI, Lupita Jones. Claro, a los del PES no les importa lo que diga, mientras jale un porcentaje de votantes que les permita mantener su registro.

Todavía más increíble es que incluso ya comenzado el proceso electoral vemos repentinos cambios de lealtades. Pregúntele usted a los expanistas Alfa Peñaloza, Raúl Castañeda Pomposo y Raúl Soria Mercado, quienes desde ayer son fieles y devotos hankistas.

El caso de Castañeda y Soria llama la atención, pues quienes tienen memoria se acuerdan bien que de 2004 a 2007 ellos dos fueron integrantes de la fracción panista del Cabildo de Tijuana que se la pasó todo el trienio peleando contra el entonces alcalde Jorge Hank Rhon, a quien acusaban de todos los males habidos y por haber.

Eran enemigos íntimos, pero la rueda de la fortuna da giros inesperados. Soria ya había dado el chapulinazo cuando compitió sin éxito como candidato a diputado por Movimiento Ciudadano, mientras que Raúl Castañeda, luego de votar a favor de la ampliación del mandato de Jaime Bonilla en su calidad de diputado panista, llegó a coquetear con Morena y a declararse defensor de la 4T, aprovechando que su hermano Javier, también ex azul, estaba aliado con los morenos.

Mismo caso de Alfa Peñaloza, quien como diputada panista acabó sumándose al juego de Bonilla. Dado que en Morena no hubo premio para ellos, de pronto les nació una espontánea filia hankista. ¿Cuánto les durará el amor por el Ingeniero Hank? Cuesta trabajo creer que dure mucho tiempo.

Más cambios de bando

Jorge Hank no es el único contendiente por la gubernatura de Baja California que se lanza con la bandera de un partido distinto al que se le conocía. Está también el caso de Victoria Bentley Duarte, la otrora líder de los burócratas en Mexicali y ahora candidata por el recién creado Redes Sociales Progresistas, o RSP.

Bentley llegó al Congreso local vistiendo los colores del PAN pero, bueno, como que la convencieron entonces los morenistas de cambiarse de bando. Así las cosas, la diputada dejó su partido y se unió a la fracción de Morena, recordada también por ser una de las legisladoras que votaron a favor de la llamada “Ley Bonilla”.

El candidato del Partido de Baja California a la gubernatura de Baja California, el  abogado Carlos Atilano Peña, si bien no como militante, sí estuvo cercano a Morena en las elecciones pasadas, pues fue coordinador de la campaña hacia la presidencia municipal de Tijuana de Arturo González Cruz.

De candidato a con Marina

Algunas semanas atrás, cuando el resto de los partidos y coaliciones estaban hechos bolas, el Movimiento Ciudadano era el único que tenía bien definido a su gallo para la gubernatura, el exrector de la UABC, Alejandro Mungaray Lagarda. Ya con su publicidad y su slogan de campaña, “Sube a la Baja”, Mungaray se preparaba para dar la batalla, ya que para algunos líderes de opinión el exrector lucía como el único candidato preparado para el cargo, pues como economista es considerado una eminencia y su currículum académico es envidiable.

Sin embargo, Mungaray se bajó del barco a la hora de la hora y no conforme con ello, le nació de pronto un amor “espontáneo” y “sincero” por la candidata puntera Marina del Pilar Ávila.

Mungaray, gran amigo del exgobernador José Guadalupe Osuna Millán, estaba lejos de aspirar a ganar con la gubernatura con el MC, pero pudo haber jalado un buen porcentaje de votos de indecisos. ¿Premiará su lealtad Marina? Por lo pronto, le entró al quite como candidato del MC, Francisco Alcibíades García.

Página invisible

En los últimos años, a varios funcionarios públicos les ha dado por usar cuentas personales en las redes sociales para transmitir información oficial. No es un fenómeno exclusivo de México, pues Donald Trump utilizaba sus propias cuentas de Twitter y Facebook para atacar contrincantes, anunciar políticas e incluso despedir funcionarios.

Total, al no usar los canales oficiales, información que debería ser pública queda no en una cuenta institucional, sino a manos del funcionario y su equipo. Ellos deciden qué se queda y que no. Y claro, no habrá continuidad cuando llegue su sucesor, pues ellos se llevarán su cuenta y, con ello, toda la información oficial que subieron y que no aparece en otros lados.

Este es el caso ahora de las páginas del gobernador Jaime Bonilla Valdez quien, siguiendo lo establecido en la legislación electoral en torno a la veda electoral, ha dejado de publicar en redes sociales. Más allá de eso, inhabilitó momentáneamente sus redes sociales, lo que provocó el chisme por ahí de que se las habían cancelado… o sancionado.

El mismo Gobernador desmintió esta versión y explicó que simplemente está obedeciendo lo que marca la ley electoral. Pero ahora sí que se llevó consigo todos los “posts” que había subido antes, incluyendo, claro, mucha información institucional que no tiene razón de estar oculta con todo y las elecciones en puerta.

Y ya que hablamos de Bonilla, prácticamente en los últimos momentos antes de la veda electoral, anunció dos grandes proyectos para Tijuana: El tren interurbano y el viaducto hacia el aeropuerto. Había que irse con bombo y platillo, suponemos.

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