42

Por Juan José Alonso Llera

Francia es la 5a economía del mundo, pero ocupa el lugar 20 de las economías digitales en importancia. Cuando  recupere el lugar que le corresponde entre las potencias digitales, se resolverá el problema del desempleo en Francia”

“Es de vital importancia para un país entrenar a sus jóvenes para las carreras del futuro”

Hay una serie de historias alrededor de este número: Desde el sentido de la vida, el universo y todo lo demás, concepto procedente del libro de ciencia-ficción The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy de Douglas Adams. En la historia, el sentido de la vida, el universo y todo lo demás es buscado por una súper computadora llamada Deep Thought. Según esta historia, un grupo de exploradores de una raza de seres hiperinteligentes construyen la segunda mejor computadora de todos los tiempos, para obtener la respuesta al sentido de la vida. Después de siete millones y medio de años meditando la pregunta, Deep Thought declara que la respuesta es cuarenta y dos. En realidad Adams dice que el 42 (habitación de Alex y Andy, mis alumnos en París) es un tributo a la infatigable encuadernación de libros, siendo cuarenta y dos el número promedio de líneas en una página promedio de una encuadernación promedio.

Todo este contexto para platicarles sobre lo que realmente me sorprendió de París, que no fue la Torre Eiffel, ni el Moulin Rouge, ni las francesas y tampoco el croissant de todos los días. Fue el sueño hecho realidad de Xavier Niel, emprendedor y empresario francés, fundador en 1990 de  Iliad (segundo mayor ISP, y el tercer operador de telefonía móvil en Francia, con ingresos de 5 mil millones de euros), también es co-propietario del periódico Le Monde, co-propietario de los derechos de la canción «My Way” y propietario de Mónaco Telecom, con un patrimonio neto es de 10 mil millones de Euros, de los cuales destinará 100 millones durante los próximos 10 años a la 42.

¿Pero que es la universidad 42? La respuesta natural sería: Es una locura de institución educativa (visto con la visión miope del pasado y de varios funcionarios de la educación). En realidad es un lugar para aprender, crear e innovar sobre las ciencias computacionales, donde los estudiantes son libres de organizar sus días para la realización de proyectos propuestos por un equipo pedagógico, está abierta 24/7/365, todos se ayudan entre sí y utilizan internet para sus objetivos. El estudiante no tiene límite de tiempo para realizar sus programas, tiene que corregir sus proyectos y los de otros educandos para que sean capaces de validar los avances. Durante la validación de un proyecto por parte del estudiante, su nivel aumenta, lo que le permite desbloquear nuevos retos más difíciles.

Puede entrar cualquiera con menos de 30 años, sin ser requisito algún tipo de estudio, sin pagar un solo centavo y de cualquier parte del mundo, solo pasando una serie de pruebas que llaman la piscina -donde te puedes ahogar, flotar o salir nadando- para ser parte de los 1,000 admitidos anualmente, para formar parte de la única escuela de computación totalmente libre y peer-to-peer del planeta. Necesitamos menos secretarios de educación y más locos aventureros dispuestos a cambiar al mundo como Xavier, de hecho, después de abrir en el 2013 en Francia, acaba de inaugurar el mismo modelo en Silicon Valley. ¡De verdad, sorprendente!

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