3,000 millones de pesos para migralidad

Por Gastón Luken*

 

Muchos podremos no conocer este término pero su impacto en nuestras vidas es dramático. ¿Cómo no darse cuenta de la creciente migralidad en nuestras ciudades? Particularmente en Tijuana y Mexicali. Recibimos a cada vez más personas provenientes de otras partes del país, o de otros países, que terminan atrapadas en un limbo que se ubica en el corazón de nuestras ciudades. Hace unos años la migralidad no era tan evidente pero ha venido creciendo y todo indica que seguirá siendo un problema social a la alza.

Muchos nos preguntamos ¿qué se puede hacer? ¿A quién le toca atender esto? Vemos como una autoridad tras otra se “echa la bolita” y los esfuerzos de gobierno y sociedad no han sido suficientes para evitar el crecimiento de este problema así como atender no solo sus efectos sino sus causas.

En un ejemplo de “pensar fuera de la caja” el Gobierno del Estado de B.C. por atinado conducto del Consejo Estatal de Apoyo al Migrante está promoviendo en la Cámara de Diputados una ley que crea el Fondo de Migralidad y que tiene como propósito conseguir 3,000 millones de pesos para los estados fronterizos que sufren la migralidad y tener manera para mejor enfrentar los importantes problemas sociales que dramáticamente afectan la calidad de vida de nuestras comunidades producto de las cientos de miles de deportados que cada año reciben los estados fronterizos.

La iniciativa ya está en el mapa nacional y cuenta con apoyo de decenas de legisladores de muchos partidos y estados. Ha tenido una amplia cobertura en medios informativos nacionales y ha sido retomada y respaldada por analistas y comentaristas de prestigio.

Esto no solo por lo sensato de la iniciativa sino porque uno de sus impulsores, Carlos Mora Alvarez, es uno de los bajacalifornianos mas conocidos y reconocidos en el centro del poder en México; en su capital.

El D.F. recientemente logró la aprobación del Fondo de Capitalidad precisamente para atender los problemas propios de tener en la ciudad de México la sede de los poderes federales. También existen los Fondos Metropolitanos y los Regionales para atender problemas propios de ciertas ubicaciones geográficas. La misma lógica aplica para este Fondo de Migralidad.

Interesante que la propuesta no significa generar más impuestos sino que propone que los recursos para este fondo provengan de subejercicios de otros entes del gobierno federal que no hayan podido gastar el presupuesto que les fue asignado.

Es un acierto del gobierno del Estado tomar el liderazgo en este tema. El que el gobierno federal diera apoyo a esta iniciativa sería muy bien visto en B.C. y más después del impacto tan marcado que ha tenido el aumento al IVA y la reforma fiscal en nuestro estado.

La pelota está en la cancha del Gobierno Federal y del Congreso de la Unión. Esperemos que estén a la altura y demuestren la sensibilidad que este tema y que esas miles de personas que pasan por momentos de desamparo merecen.

 

Correo: gastonluken@gmail.com