Viene un retroceso en educación

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Por Manuel Alejandro Flores

Lo que se veía venir con claridad meridiana está por suceder. Si bien los resultados de México entre los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) no han sido para nada alentadores en el periodo que hoy llama el presidente de la república como “neoliberal”, el gobierno de Enrique Peña Nieto había sentado las bases constitucionales para poder construir una educación de calidad de cara al futuro de los niños y niñas mexicanos. Pero, como todo está envuelto en el mismo paquete de la corrupción y la mafia, estamos ante lo que será un nuevo retroceso educativo, del que puedo augurar, vendrán 50 años de rezago con respecto a los países de mayor desarrollo en el mundo.

Como presidente de la Comisión de Educación de Coparmex Tijuana, reproduzco de manera resumida lo que pensamos los empresarios de México que estamos afiliados a este importante sindicato:

Advierte Coparmex que en el ámbito educativo persisten aspectos que lejos de contribuir a fortalecer la calidad de la enseñanza en México, representan un retroceso.

A lo largo del proceso de discusión de las leyes secundarias de la Reforma Educativa, los especialistas del sindicato patronal han advertido sobre los riesgos de algunas decisiones adoptadas por la actual administración.

Uno de esos riesgos radica en el hecho de que el Estado se atribuya la obligación de garantizar la educación superior, cuando aún no se ha logrado construir un sistema de educación básica con un nivel aceptable. Esa decisión solamente contribuye a atomizar la atención, cuando los esfuerzos deberían estar enfocados en poner a los estudiantes de educación básica de México al menos al mismo nivel que los países de la OCDE en las pruebas internacionales de desempeño escolar.

Por otra parte, es preocupante que el nuevo organismo que sustituirá al INEE no tenga la autonomía necesaria para evaluar la calidad de la educación que se está ofreciendo.

La eliminación de los efectos de la evaluación a los docentes vinculados a su permanencia laboral y la reinstalación de maestros que fueron dados de baja por un mal desempeño en dichas evaluaciones, son concesiones otorgadas a los grupos sindicales que no contribuyen en lo absoluto a la mejora de la calidad educativa.

Una situación preocupante es que la ley propone que los aspirantes a plazas docentes participen en condiciones de igualdad y transparencia buscando lo perfiles idóneos para los alumnos; sin embargo, se menciona que las plazas se darán a los normalistas, sin necesariamente demostrar que posean la mejor preparación. Además, el sindicato podrá reclamar plazas y la SEP, dárselas aún sin que los candidatos posean los perfiles idóneos para estar al frente de un salón de clases.

Eso viola el criterio de equidad en el proceso de selección docente, al dar prioridad explícita a egresados de las normales. Implica un retroceso al abrir una posibilidad a que las representaciones sindicales cambien el orden de la prelación de los resultados del proceso de selección e ignorar la interculturalidad como criterio transversal.

Otro motivo de incertidumbre tiene que ver con los recortes presupuestales a la investigación en ciencia y desarrollo tecnológico, debido a que México ya tiene un rezago importante en esta materia y los recortes agudizarán esa problemática.

La Coparmex tiene entre sus principales objetivos estratégicos el impulso a la educación de calidad para todos los mexicanos.

Por ello hacemos un llamado al gobierno federal a reconsiderar las decisiones adoptadas y a aceptar un diálogo con los organismos de la sociedad que trabajamos para generar condiciones educativas que garanticen mejores niveles de aprendizaje de los alumnos.

Reiteramos nuestro compromiso de aportar propuestas de política pública educativa que contribuyan a reducir la deserción escolar, mejorar la formación de los maestros para que puedan alcanzar niveles de excelencia, que se reconozca el mérito en la asignación de plazas docentes y que promueva la participación de los padres de familia y organizaciones de la sociedad en la gestión educativa.