Revolución educativa es proyecto de Quadri

MÉXICO.- Convencido de representar la única opción liberal frente a los otros aspirantes y que votar por su partido significa un voto útil, el candidato de Nueva Alianza a la Presidencia de la República, Gabriel Quadri de la Torre, enarbola las reformas estructurales, la revolución educativa y los derechos civiles como bandera de campaña. 

Sus propuestas de gobierno van desde aplicar una tasa generalizada del Impuesto al Valor Agregado, eliminar subsidios a los combustibles fósiles, que Petróleos Mexicanos cotice en la Bolsa Mexicana de Valores a consolidar Internet como un derecho humano.

De asumir la titularidad del Ejecutivo federal, adelanta en entrevista con Notimex, en sus primeros días de gestión integraría un gabinete de educación, con la participación de las secretarías de Gobernación, Hacienda, del Trabajo, de Seguridad y de Educación, en el que también tendría presencia el sindicato magisterial, esto de acuerdo a una nota publicada en La Crónica de Hoy.

El fin sería trazar una ruta crítica en favor de la calidad y la cobertura educativa, explica, y lamenta que las recientes manifestaciones de universitarios ante los contendientes en el proceso electoral “carezcan de contenido”, por lo que los llama a “hacer un ejercicio de consenso y calificación”.

Quadri de la Torre dice que los sindicatos deben asumirse también como promotores de una alta calidad en los servicios públicos, deja claro que la vida interna sindical debe ser escrutada por sus propios agremiados, pero deplora la opulencia que exhiben algunos líderes o familiares de dirigentes sindicales.

Plantea reformar el Artículo 28 constitucional para evitar que haya monopolios en los sindicatos de servidores públicos.

Para el candidato de Nueva Alianza el tema fiscal es muy importante, porque va de la mano de la reforma energética que propone y que implica cambiar el régimen fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Y en el caso de la reforma energética, aclara, debe convencerse al sindicato para que la respalde y apoye la inversión privada en la cadena de hidrocarburos.

Refrenda su propuesta de retirar subsidios a los combustibles fósiles, aplicar un Impuesto al Valor Agregado (IVA) generalizado y un gravamen directo al ingreso de empresas y trabajadores de 20 por ciento, sin regímenes, privilegios, deducciones ni exenciones.

De acuerdo con su proyecto, esto fortalecería la capacidad de recaudación del gobierno y permitiría aumentar el gasto público del 11 a 12 por ciento actual hasta un 18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

(Información tomada de La Crónica de Hoy)