¿Podrán los Chargers correr el balón?

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Por Dante Lazcano 

Después de dos años que los Los Ángeles Chargers terminaron ubicados como uno de los peores siete equipos a la hora de mover el balón por tierra, la llegada de Anthony Lynn, nuevo entrenador en jefe, los ubica con el objetivo de mejorar en función de contar con un equipo dominante que les permita pensar en reaparecer en la postemporada.

Lynch es un estratega que, debido a sus antecedentes de haber sido corredor cuando su época de jugador, llegará a la urbe angelina con el referente de haber sido entrenador de corredores de equipos como Jacksonville Jaguars, Dallas Cowboys, New York Jets y Buffalo Bills, éste último, equipo con el que además la campaña anterior fue entrenador en jefe interino y un año antes se encargó de la unidad de corredores. 

El equipo del rayo el año pasado terminó en el puesto 26 de la liga a la hora de correr la bola promediando 94.4 yardas por partido y con Melvin Gordon recuperado de la lesión que le impidió llegar en su segundo año a las mil yardas, terminó con 997 en 254 y 10 anotaciones, es cuestión de unos pequeños ajustes para que las cosas se vean distintas.

Y es que en el futbol americano no es un secreto que aquel equipo que es capaz de correr el balón traerá por añadidura que dominará la línea de golpeo y a su vez les permitirá establecer el control del partido con el ritmo que más les convenga además de controlar el reloj de juego.

La llegada de Lynn al timón de los Chargers obedece al hecho que Mike McCoy tuvo al equipo en una dimensión pues sólo dependían del brazo de Philip Rivers, pasador, a esto se suma que el nuevo  entrenador cuando tuvo a su cargo la unidad corredora de los Bills fue la número uno de manera general y la mejor por intento por corrida de la liga.

Encima de esto cuando Lynn estuvo al frente del equipo que colinda con Canadá, durante los dos años y medio que prestó sus servicios mantuvo a la unidad corredora como la mejor en el departamento de yardas por intento con 2.45 y 2.75 en el 2015 y 2016 respectivamente, los Chargers en ese lapso estuvieron en los escalones 32 y 23 con 1.36 y 1.51 yardas.

Para mejorar, además del staff de coucheo, trajeron a Russell Okung y dejaron ir por baja de productividad a DJ Fluker, Orlando Franklin y King Dunlap, mientras que del draft invirtieron tres de las siete selecciones colegiales, lo que es el indicativo que mi pronóstico de 5-11 o 6-10 empieza a tomar fuerza.

De enfatizarse que los del rayo, además que buscan recuperar el campeonato de la División Oeste de la Conferencia Americana, están en el proceso de adaptación de ser el equipo “A” de Los Ángeles, California, y aunque jugarán en un equipo con aforo para 30 mil espectadores, estará en juego el orgullo de ser el referente de la ciudad.

Mis dos centavos

Es mejor estar que no estar.