Persiguiendo tus sueños

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Por Maritza Morales

Estando en Holanda tuve la oportunidad de conocer a Juan Gerardo Ramírez Alonso, mejor conocido como el rojito, un talentoso joven mexicano de tan solo 21 años nacido en Guadalajara, futbolista de corazón y profesión.

“El rojito” nos robó el corazón a todo el grupo, aunque no soy muy fan del futbol, su historia es de admirarse, actualmente se encuentra entrenando con el equipo Roda JC, uno de los equipos con mayor afición en Holanda.

“El rojito” rompió un pacto de caballeros con el equipo Cruz Azul, con el cuál se encontraba firmado en México, para seguir sus sueños de jugar en Europa.

Dejar a su familia, su carrera en México, sus amigos, su cultura, la comida que le gusta, sus estudios escolares para ir a empezar prácticamente desde cero en un país donde no se sabe mucho de él y prácticamente sin recibir paga, eso se llama “perseguir un sueño”.

El escuchar su historia y cómo decidió dejarlo todo y probar suerte, nos habla de la fortaleza y sobre todo del hambre de triunfo que tiene.

El número 21 tiene historia y eso es una lección que todos deberíamos aprender. Le preguntamos por qué escogió este número para su camiseta y nos platicó que años atrás admiraba un jugador importante y al finalizar un partido le pidió la camiseta, el jugador accede a dársela y le pide a cambio la suya, Gerado le dice: pensé que no la querías porque no soy nadie y el jugador le dice “Aquí todos somos alguien”, si tú crees en ti así será.

La lección

Creamos en nosotros mismos, las oportunidades son de quien las aprovecha, y si lo dejamos para después, si lo dejamos para cuando las circunstancias sean ideales, para cuando la economía mejore, y si esperamos para el siguiente año, para cuando tengamos dinero, para cuando hayamos aprendido lo suficiente…

¿Y cuándo es suficiente? No esperemos a que la vida nos pase frente a nosotros para hacer lo que realmente deseamos, para vivir, para crear, para desarrollar, para lanzarnos, ¡para emprender!

¿Y que pasa si no funciona? Empezamos de nuevo, que la vida al final está hecha de un cúmulo de experiencias.

Las limitantes están en nuestra propia mente, si buscamos la manera de generarlo así será.

  • Desarrolla tu networking
  • Sé fiel a tus ideales,
  • Nunca dejes de aprender
  • Viaja, vive nuevas experiencias
  • Trabaja duro por lo que deseas
  • Comparte

No hay tiempo que perder, en esta era donde la tecnología evoluciona a pasos agigantados, los competidores son más fuertes, la información está al alcance de todos, es nuestro deber adaptarnos y evolucionar, así como lo dijo Darwin: “No es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive sí no la que más se adapta a los cambios”.

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