Nunca serás rico

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Por Juan José Alonso Llera

En una de esas noches de insomnio, donde el único ariete para exterminarlo es la lectura, me encuentro todo tipo de temas y experiencias que la gente comparte en libros, revistas, periódicos e internet. Además de aumentar o confundir mi acervo, de repente aparecen desde estupideces, hasta tópicos que merecen ser investigados y asimilados. Precisamente encontré una lectura que me di a la tarea de transcribir y complementar, porque creo que es de suma importancia identificar faenas que hacemos (no necesariamente malas) pero que se tornarán en un desperdicio de energía, tiempo y por supuesto dinero, que a la postre la edad te reclamará en tu patrimonio.

Aquí te comparto algunas señales, que si están en tu día a día te privarán de la tan añorada riqueza.

– Solo trabaja duro, no inteligente. En la escuela, aprendemos que el trabajo duro no nos llevará adelante en la vida. Sin embargo, eso es sólo la mitad de la historia, si todo lo que haces en la vida es un trabajo muy duro, nunca vas a tener riqueza, porque no es suficiente, hay que tener visión de negocio.

– Poner demasiado énfasis en el ahorro  y no lo suficiente en el retorno de la inversión. Hay que buscar incrementar el ingreso, no solo centrarte en el recorte.

– Comprar cosas que no son para ti, o no puedes permitírtelas, o simplemente no es el momento de tenerlas. La tarjeta de crédito no es una extensión de tu  ingreso, es deuda y muy cara.

– Estas contento y seguro con un sueldo fijo. Hay gente que hace como que trabaja, para que le manifiesten: “Hago como que te pago”

– Confundes ahorro con inversión. Y, ¿qué estas esperando para empezar a invertir? Los estándares de nuestro tiempo marcan que a los 30, 40 años, eres un “veterano”, laboralmente hablando, entre más pasa el tiempo, más difícil es crear riqueza. Aunque debiera ser al revés, porque eres un producto mejor terminado, pero así las cosas.

– Estas en la búsqueda de los sueños de otra persona y no del tuyo propio. No hay nada peor que andar resolviendo las cosas de los demás, cuando tú no te has resuelto la vida. Hay que ser egoístas (constructivamente hablando).

– Rara vez te sales de tu zona de confort, prefieres esa enferma seguridad rutinaria que atreverte a correr riesgos. Hoy jugar a la segura es el camino directo a ser un fracasado.

– No te pones metas, simplemente vas con la ola sobreviviendo, dejando pasar los días, al extremo de algunos que solo roban aire.

– Primero gastas y luego guardas solo lo que te sobra. Hay que tener presupuesto personal en ambos lados del balance.

– Crees que el ser rico y exitoso esta fuera de tu alcance. Entonces sólo criticas, satanizas y no haces nada para alcanzar un patrimonio. Revisa tu autoestima.

En fin ya les enumeré algunos signos del mal camino, seguramente en los siguiente artículos haré lo opuesto. Te recomiendo verte al espejo personal y objetivamente descubrir como te comportas con respecto a tu riqueza material, que no digo que sea ni lo único ni lo más importante.