Melancólico paseo con Jojo Rabbit

Jojo (Roman Griffin Davis) tiene como "amigo invisible" a Hitler (Taika Waititi). Fotografía: 20th Century Fox

Por Chema Castro III

Una comedia sobre un Adolfo Hitler, que es el amigo imaginario de un niño de diez años durante el período final de la Segunda Guerra Mundial en un poblado de Alemania, suena como algo surreal, pero es exactamente lo que tenemos con Jojo Rabbit.

De la cabeza del director neozelandés Taika Waititi (Thor: Ragnarok), y basada en la novela Caging Skies, de Christine Leunens, tenemos desde el inicio la idea de que Johannes “Jojo” Betzler (Roman Griffin Davis) tiene ciertos conflictos a su joven edad al ser un ferviente creyente del movimiento Nazi, con todo y su aliado Hitler (Waititi), al pasar un fin de semana en un Deutsches Jungvolk, básicamente un campo de entrenamiento para la juventud hitleriana donde aprenden a lanzar granadas y olvidar que son niños.

Pese a tener un amigo imaginario, también tiene un mejor amigo… bueno, segundo mejor amigo en Yorki (Archie Yates), quien aparece y desaparece a lo largo del filme con unos cometarios realmente útiles para el entretenimiento del espectador, aun cuando algunas cosas que le suceden son quisquillosas.

El papá de Jojo anda en la guerra en Italia mientras que su mamá Rosie (Scarlett Johansson) forma parte de la resistencia y es toda una alma libre; de hecho, todas las escenas en que sale mejoran automáticamente al filme, en realidad es una de las mejores actuaciones que ha tenido en su carrera, ya que inyecta a la actividad con una energía esencial que nos auxilia a limpiarnos un poco de la situación en que se vive en la pantalla grande.

Algo similar sucede con el Capitán Klenzendorf (Sam Rockwell, y sí, es una mini reunión de Iron Man 2), ya que como el encargado del campamento, el actor devora las escenas en las que se encuentra, y ni hablar de los pocos instantes donde sale a un lado de Johansson, hasta podría haber hecho Waititi una segunda película de solamente ellos dos y nadie se hubiese quejado.

La primera parte de la obra es Jojo y Adolf, quien es presentado como locura total (pues es un amigo invisible) con muchas sugerencias no aptas para un niño de diez años. Aunque estamos hablando de la Alemania Nazi, es algo ligero en su comedia hasta que llega un giro, no tan oscuro como en La vita è bella, de Roberto Benigni, pero sí cambia.

Esto debido a que Jojo encuentra escondida en su casa a Elsa Korr (Thomasin McKenzie), una adolescente judía que ha sido protegida por Rosie para evitar lo que ya sabemos bien que sucedía en esa época a los hebreos, y ese temor a si es o no descubierta por la Gestapo es lo que nos lleva hasta la conclusión de la obra.

Además es interesante que Jojo, a su corta edad, en verdad sí creía por completo la propaganda Nazi que describía a los judíos como monstruos con cuernos, y es curioso ver su asombro al no encontrar tal cosas en Elsa, quien poco a poco se convierte en su mejor amiga, pese que es la “enemigo”.

Recientemente nominada al Óscar como Mejor Película (junto con otras cinco nominaciones, entre ellas como Actriz de Reparto para Johansson y Mejor Guión Adaptado), se entiende perfectamente el porqué del honor aunque, cabe mencionar, el tráiler debió ser más galardonado por que ahí se te presentan un filme meramente cómico y fantástico, pero la realidad es que es más un drama con algunos elementos de comedia negra.

Waititi ha demostrado que se anima a hacer cosas fuera de los común (el Hitler imaginario no viene en la novela) y su humor es divertido, estilo James Gunn, pero le faltó jugar más con la premisa ya que es, hasta cierto punto, algo sutil con sus comentarios y controlado con la comedia, como si no quisiese ofender, tanto.

Jojo Rabbit

  • Reparto: Roman Griffin Davis, Thomasin McKenzie, Scarlett Johansson, San Rockwell, Taika Waititi, Alfie Allen, Rebel Wilson, Stephen Merchant, Archie Yates.
  • Director: Taika Waititi
  • Guión: Taika Waititi
  • Duración: 1:48 hrs.
  • Género: Comedia, Drama
  • Calificación: *** (de cinco)