Matar o morir

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Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

No importa si se está leyendo esto durante el cierre de la fase regular del actual Apertura 2019 o durante cualquier otro fin de temporada más reciente, ya que la historia suele ser la misma: los Xolos se complicaron su pase a la liguilla y de no cerrar con triunfos podrían perdérsela. Y es que tras la dolorosa derrota a manos del combinado de Juárez con un contundente marcador de 3-0, el cuadro canino se ve obligado a ganar sus dos partidos restantes para no tener que depender de otros resultados y así sellar su pase a la liguilla.

Actualmente ubicados en el octavo lugar de la tabla general, el equipo dirigido por Óscar Pareja ha dejado ir puntos clave jugando fuera de casa, con el descalabro más reciente ante el conjunto de Bravos como claro ejemplo, pero a su vez han tenido resultados mayormente favorables dentro del estadio Caliente. Por cada goleada que recibieron ante equipos como Pachuca, Santos, o el mismo Juárez jugando fuera, obtuvieron puntos importantes como locales ante conjuntos como Monarcas, Tigres y Querétaro.

No solo eso, sino también han logrado mantener el invicto jugando en el inmueble canino, lo cual los sitúa en una posición tanto favorable como problemática para estas últimas dos jornadas. ¿Lo bueno? Que los dos partidos restantes se jugarán en Tijuana, en donde han demostrado que saben sumar de manera más frecuente. ¿Lo malo? Que los dos rivales restantes son que Rayados y León, quienes cuentan con planteles muy completos y con ganas de matar las aspiraciones del combinado rojinegro de jugar postemporada. Luce complicado, pero eso solo hace que el desenlace sea más atractivo tanto para fanáticos de Xolos como del fútbol mexicano en general.

Ahora bien, queda claro que la visita del cuadro de Tijuana a Chihuahua sirvió más para que el equipo abriera los ojos y entendiera lo que está en juego que para medir su nivel actual, ya que con todo respeto al rival la derrota se puede considerar una simple anomalía y la combinación de un buen partido del local con un mal partido del visitante.

Después de todo se ha derrotado a oponentes de mayor calidad, además de que el combinado tijuanense cuenta con esa limitante que llaman “no saber jugar de visitante”, la cual los viene atormentado desde hace ya un par de temporadas. Y no se trata de hablar mal del equipo, ya que se han logrado un par de triunfos relevantes jugando fuera del Caliente, pero es difícil ignorar la serie de goleadas que han recibido en esta temporada. Pero bueno, todo lo dicho anteriormente se vuelve menos relevante porqué todo se resumirá en dos juegos y de ahí se podrá decir si esas goleadas importaron o no; mientras haya liguilla en Tijuana lo demás sale sobrando.

Típico del conjunto de Xoloitzcuintles el llegar a estas instancias de la competencia sin el pase asegurado a la fiesta grande del fútbol mexicano, y hasta cierto punto se agradece el hecho de que hasta la última jornada será relevante para el aficionado tijuanense. Se vienen dos semanas de matar o morir para los locales, y no queda más que esperar a que obtengan los tres puntos ante Monterrey para poder llegar contra León con un poco más de calma y menos incertidumbre.