De los más afectados

0
574

Maru Lozano Carbonell

No nada más tiembla y se debilitan las estructuras en las diferentes ciudades de nuestro México, también agitan desde las entrañas a los maestros de inglés del país, tratando de demoler su vocación y ocupación.

Resulta que te dicen por correo que, además de todos los procesos de evaluación como los demás docentes de diferentes áreas, tienes que enviar el CENNI (Certificado Nacional de Nivel de Idioma). Es gratis, pero lo que no es gratis es el examen que tienes que hacer para que te lo den.

Todos los maestros dando vueltas en un pié hasta que, del Servicio Profesional Docente, les llega un amistoso correo el pasado 3 de julio donde les adjuntan las instrucciones para el CENNI. Nótese que la fecha para enviar este documento sería en noviembre.

Cuatro días después, dándose cuenta el Servicio Profesional Docente que es casi imposible lograr dos certificaciones -de inglés y de CENNI- listas en cuatro meses, manda instrucciones con la opción más barata y viable. Así que otro lindo correo llega a los maestros con catálogo de lugares y demás donde pueden realizar el examen TOEFL y de ahí tramitar CENNI.

Es decir, la SEP no acepta que tú les envíes solamente un examen de inglés hecho por quien tú quieras, inventó la instancia que avala que los exámenes de cualquier idioma, digan con un papelito que sí vale, que no es falso, etc. El Certificado Nacional de Nivel de Idioma abarca muchos idiomas y esta idea en teoría es buena.

El CENNI es gratis, una vez que tienes tu examen TOEFL o cualquiera de los que SEP acepta para dártelo, vas a la ventanilla en CDMX, dejas documentos y esperas un mes para recogerlo. O bien, lo mandas por mensajería con un recibo pre-pagado para que te envíen certificado. Esto si después del sismo ¡encuentras dónde se ubican!

Los maestros optaron por hacer un TOEFL por ser el más barato, por ser el que les enviaron por correo y además por ser el más fácil.  Eso le cuesta a cada maestro como cincuenta dólares. Ya si eligen hacer un Cambridge, como cinco mil pesos más unos 600 pesos de mensajería (ida y vuelta).

Ahí tienes a los teachers haciendo todo y que se enojan porque resulta que el CENNI tiene tres hijitos: O te dan constancia, certificado o diploma. Si eliges un examen fácil como el TOEFL te dan constancia, si eliges hacer un Cambridge te darán certificado. Total, que les dan “constancia” y en respuesta al enviar todo, les contestan: “Se necesita Certificado, no Constancia”. Yo digo que la que envía el correo se hace bolas, porque CENNI es por sí mismo “Certificado Nacional…” y ahora tienen de cabeza a todos los docentes pidiéndoles realizar otro examen imposible de lograr porque les dieron fecha límite 22 de enero y, llegado el día, les dieron prórroga de solo dos días. ¡Qué burla!

CENNI caduca diferente a los exámenes que avalan. Un TOEFL dura dos años pero su CENNI uno. Un Cambridge nunca expira, pero su CENNI en cinco años. ¿Se te hace justo? Y lo peor, pocos maestros alcanzan el nivel requerido por SEP.  Sugiero que SEP pidiera a universidades como UABC, por ejemplo, elaborar un diplomado de acreditación. Así capacitarían y certificarían, ¿no? Autoridades: ¡Resuelvan!