La canción del rival

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Por Dante Lazcano

La experiencia de haber escuchado las Hell’s Bells en el Qualcomm Stadium, cuando jugaban los San Diego Padres y traían a salvar el partido a Trevor Hoffman era increíble.

El estadio se rendía a los pies del lanzador, que ya está en el Salón de la Fama, con pletórico inmueble aquello era ensordecedor, la postemporada del 98 nunca la olvidaré y menos cuando lo llamaron en el tercer juego de la Serie Mundial.

En Boston, con los Red Sox, sólo en una ocasión pude disfrutar el Sweet Caroline, pero en ambos casos los aficionados están más allá de identificados, vamos, conocen incluso a la perfección el momento en el que el sonido correrá el tema.

Los tramposos New England Patriots con temas de Bon Jovi hacen lo mismo, vamos, se genera una comunión en la que confirman el fervor por sus colores.

De arranque el domingo pasado volvimos a vivir que los seguidores de los LA Chargers hicieron negocio con sus boletos pues optaron por revenderlos ante el hecho que se trató de recibir a los Pittsburgh Steelers, situación que permitió que los visitantes simplemente vistieran de amarillo, negro y la toalla terrible las gradas del estadio de Carson.

En el penúltimo año de los electrizantes en San Diego sucedió lo mismo ante Pittsburgh o Patriotas, tan sólo por mencionar un par de rivales por lo que digamos que es una situación a la que ya deberíamos estar acostumbrados.

A lo que no podemos acostumbrarnos es que en el estadio que se supone es su casa, los encargados del sistema de sonido y obviamente de la pantalla, hubieran corrido la introducción de temas con los que equipos como Pittsburgh, motivan al aficionado pero en su casa.

Cierto que  apenas fueron 15 segundos, pero suficientes como para que el estadio de los Chargers terminara de convertirse en el hogar temporal de los del acero en el casco pues lo cortaron con una canción ochentera y fresa de Rick Ashtley en una troleada, de hecho nuestro editor nos dijo que a eso le llaman Ricktroll.

Lo criticable del asunto fue que, los del rayo se encuentran en un duro proceso de generar identidad en Los Ángeles, debieron enfrentar que el estadio se vistió de los colores del rival y como cereza en el pastel estaban catorce puntos abajo, simplemente eso no se hace ni de broma.

Desconozco las medidas que se tomarán para que eso no suceda de nuevo y menos si se toma en cuenta que el siguiente año los del rayo estrenarán estadio, lo que sí sé es que hubo una molestia importante entre los jugadores, lo que habla que aquello no terminará en una simple reprimenda.

Se descargan

Me queda claro que la estrategia que siguió la gerencia general de no ir por agentes libres de calidad y no dejarlos que participaran en la pretemporada a ciertos elementos no le está resultando a los del rayo.

Con ese talento que cuentan en el roster no veo cómo puedan levantarse  y los lesionados se siguen dando semanalmente, a ese ritmo veo muy complicado que ganen un par de juegos.

Mis dos centavos

Se desmoronan de a poco.