¡Intercede por nosotros!

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Por Maru Lozano Carbonell

Cuando alguien carece de habilidades sociales, bromea y sigue así por un periodo de tiempo continuado, alguien tiene que interceder y proteger con normas. Esto en palabras del español José Antonio Veiga Olivares, Mediador de Valladolid.

La semana pasada fui al Cecut al I Congreso Nacional de Mediación Escolar organizado por CUBC. Excelente evento de talla internacional combinado con Justicia Alternativa.  Inaugura como maestra de ceremonias Mari Carmen Flores quien presenta el toque de ternura con el que se abren las ponencias y talleres: El coro de jóvenes del Instituto Peninsular interpretando “Amigo”, (tú eres mi hermano del alma…). Esto es lo que deberíamos entender todos, ¡el alma es la clave!, y tal parece que justo ahí nos apuntaba dar el Congreso; todos concluyen que antes de ir más allá, las instancias alternativas y mediadoras son la columna vertebral de la tranquilidad social. 

Yo como docente estuve en el taller de Mediación Escolar impartido por este gran Maestro de Ciencias, Psicopedagogo y Mediador José Antonio Veiga vía Skype y, presencial estuvo la Dra. Patricia González, de la Dirección General de Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad de la PGR. ¿Quiere decir que los delincuentes se tratan desde antes? ¿Dan señales desde que están en la escuela de que en un futuro quebrantarán la paz?

Además de impartir Ciencias en nivel secundaria, el maestro Veiga tiene un Despacho en Valladolid donde atiende cuestiones civiles y mercantiles como Mediador.  En Tijuana necesitamos algo así con acento en el área educativa porque, cuando se rompen las relaciones entre la comunidad escolar, esto se vuelve una batalla campal donde alguien tiene que venir de manera angelical a neutralizar el asunto y devolvernos la armonía.

En voz de Veiga, somos los docentes y padres de familia los que creamos la violencia, unos en la escuela y otros en la casa.  Pero fíjate cómo somos: “Señora, platique con su hijo porque no puso atención hoy…”;  “Maestro, regáñeme a Ramirito porque no deja de estar pegado a los video-juegos…”. ¿Así cómo? ¡Cuál autoridad! Nos referimos al orden y límites que cada quién debe poner en su lugar.

Cuando hay víctimas de bullying, papás, docentes y alumnos piden una sola cosa: ¡Justicia! Pero esto suena a llevar a alguien a la hoguera y en ocasiones, un mediador de manera voluntaria podría resolver conflictos de forma pacífica, bajo la premisa “ganar-ganar”. Es que todos vamos con los directores, todos queremos que suspendan al chamaco, pero y cuando éste regrese… ¿te lo imaginas igual, mejor o peor? El maestro Veiga comentaba que en España él maneja palabras diferentes, en lugar de expulsión o suspensión, le ponen: “Modificación al horario lectivo” y se puede dar hasta por 30 días, mientras tanto, hay que atenderlo emocionalmente. 

En México, la SEP tiene contemplado que todas las escuelas están obligadas a detectar, prevenir y aplicar un plan de trabajo para eliminar la violencia escolar, ya que cada centro lo hace, manda sus datos a SEP para estadísticas. ¿Me quieren decir cómo? Porque existe la Mediación pero no se ha llevado al ámbito educativo, estamos en pañales y este monstruo ya creció. ¡Hay técnicas! y en España, Veiga ya probó todas y formuló la propia. La siguiente semana doy continuidad compartiendo su información.