Inteligencia

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Por Juan José Alonso Llera

“Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas, en las cosas ordinarias”

 Víctor Hugo

Es común leer artículos que se pronuncian así: “A las personas inteligentes les cuesta trabajo levantarse temprano”; “Las personas más inteligentes suelen ser ‘trasnochadoras’, es decir, se duermen y se levantan tarde, independientemente de su nacionalidad, nivel educativo y religión”. “La gente inteligente se acuesta tarde, es desordenada y usa palabrotas”. La gente inteligente se caracteriza por su habilidad para utilizar las palabras adecuadas según la situación, igual que saben cuándo mantener silencio, el caos en el escritorio de una persona no indica que esa una persona desordenada, sino que su mente está centrada en aquello que realmente importa. Pudiera seguir y seguir con miles de ideas sobre la inteligencia, pero quiero empezar por definirla.

En términos generales, se puede describir como la capacidad de percibir o inferir información y retenerla como conocimiento para aplicarlo a comportamientos adaptativos dentro de un entorno o contexto. Se estudia con mayor frecuencia en seres humanos, pero también se ha observado tanto en animales y en plantas. En las máquinas se llama inteligencia artificial, y se implementa comúnmente en sistemas informáticos utilizando programas y a veces, hardware adecuado.

Pero si le pregunto a mi amigo (que más quisiera yo) Howard Gardner psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, el va a decir que hay ocho inteligencias.

  • Inteligencia lingüística. Facilidad para escribir, leer, contar cuentos o hacer crucigramas.
  • Inteligencia lógico-matemática. Se aprecia por el interés en patrones de medida, categorías y relaciones. Facilidad para la resolución de problemas aritméticos, juegos de estrategia y experimentos.
  • Inteligencia visual y espacial. Pensar en imágenes y dibujos. Tienen facilidad para resolver rompecabezas, dedican el tiempo libre a dibujar, prefieren juegos constructivos, etc.
  • Inteligencia musical. Se manifiestan frecuentemente con canciones y sonidos.
  • Inteligencia corporal kinestésica. Facilidad para procesar el conocimiento a través de las sensaciones corporales, tienen una marcada capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.
  • Inteligencia naturalista. Tienden a dejarse llevar, observan el entorno, idean con material de la naturaleza, etc.
  • Inteligencia interpersonal (inteligencia social). Se comunican bien y son líderes en sus grupos. Entienden bien los sentimientos de los demás y proyectan con facilidad las relaciones interpersonales.
  • Inteligencia intrapersonal. Relacionada con la capacidad de un sujeto de conocerse a sí mismo: sus reacciones, emociones y vida interior.

Como verán es algo más complejo que ser listo o abusado, en resumen, todos somos inteligentes en algo, el reto es encontrar en qué y explotarlo al máximo. Por otro lado, después de estudiar durante mucho tiempo estos temas, creo a título personal que para nuestra actualidad son fundamentales y críticas para el desarrollo: la inteligencia cultural y la inteligencia intuitiva, en otra entrega hablaré plenamente de ellas.

Lo que es un hecho, es que si ya encontraste para qué sirves y no lo pones en práctica, no sirve de nada que seas listo o inteligente para alguna operación. Serás simplemente alguien con un potencial perdido, por decir lo menos de una manera elegante. Te invito a encontrar tu inteligencia y explotarla sin límite alguno, para cambiar al mundo.