Inesperadamente mágica

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Si alguien hubiera dicho hace unas semanas que el campeón del Apertura 2019 se definiría en una final inédita entre América y Monterrey lo hubieran tachado de loco o soñador. Y no tanto en sí por los dos equipos que dicha persona habría elegido para disputar la final, ya que ambos conjuntos cuentan con dos de los planteles más completos y talentosos de la liga, sino más bien por la forma en cómo ambos cerraron la fase regular de la presente campaña.

Mientras que equipos como Santos y León fueron constantes en el transcurso de la fase regular y terminaron entre las primeras dos posiciones de la tabla general, el conjunto de las Águilas sufrió de más hacia el final y puso su clasificación a la liguilla en serios aprietos. De ubicarse entre los primeros tres de la tabla por un buen lapso del torneo fue cayendo hasta terminar en la 6ta posición, inclusive salvándose de no terminar más abajo gracias a distintos resultados de otros partidos. Y tras ese cierre estrepitoso la vida les pondría enfrente como primer rival de liguilla a un conjunto de Tigres aún adornado con la corona por ser el actual campeón del fútbol mexicano y con ganas de ser quien eliminara al equipo capitalino.

Pero claro, con esa etiqueta de ‘equipo grande’ que orgullosamente porta y con su amplia experiencia jugando liguillas fue capaz de vencer a un feroz rival gracias a una brillante remontada en el partido de vuelta, dejando claro que a pesar del cierre flojo la postemporada es prácticamente un torneo distinto. Ya con ese empuje tanto emocional como de la afición logró eliminar al cuadro de Monarcas en las semifinales, curiosamente con otra gran remontada en el marcador, para así llegar a la gran final del Apertura 2019 por disputarse en un par de semanas.
Ahora bien, si el camino del América a la final suena emocionante, no hay duda que el de Monterrey también lo fue. Y es cierto que el conjunto azulcrema sufrió para meterse entre los primeros ocho, pero lo dramático de la clasificación del cuadro de Monterrey es que tuvo que esperarse hasta la última jornada para colarse a la liguilla en la 8va posición.

Para la afición de Xolos esto resulta un poco más doloroso, ya que ese sitió fue ocupado por el combinado canino hasta que sufrió esa derrota en casa ante el mismo conjunto de Rayados, pero eso no cambia el hecho de que este equipo luchó hasta el final para clasificar a la liguilla y esa entrega y esfuerzo los tiene ahora disputando una final más. En el camino dejó al superlíder Santos tras golearlo de manera despiadada en la ronda de cuartos de final y a un Necaxa que venía siendo la revelación del torneo tras derrotarlo en semifinales, situándose como un durísimo rival para un América que busca agregar una copa más en su vitrina.
Independientemente de a quien le vaya uno, queda claro que esta es la final más inesperadamente mágica que se pudo haber dado en base a cómo empezó la liguilla. Es una lástima que no se jugará hasta dentro de un par de semanas por la participación de Monterrey en el mundial de clubes, pero todo parece indicar que la espera valdrá la pena.