Idea sobre el trabajo para el adulto mayor debe cambiar, señala catedrático

0
77

Redacción/Infobaja

Tijuana.- Conforme pasan los años, la esperanza de vida de las personas va en aumento y con ello el concepto de la vejez debe ir cambiando. Históricamente la mayoría de las sociedades han relacionado la vejez o adultez mayor con el deterioro del cuerpo y el retiro de las actividades productivas.

En el marco del Día Internacional del Abuelo, Gustavo Morelos Padilla, coordinador de la Maestría en Gerontología Social de CETYS Universidad, opinó que esa concepción de las personas mayores de 60 años cada vez es menos vigente y que cada vez será más común conocer gente en actividades productivas y con ganas de seguir trabajando después de la edad tradicionalmente considerada para el retiro.

“Todos conocemos personas de más de 60 años que son independientes, autosuficientes, tienen capacidad y ganas de seguir realizando proyectos y trabajando, que contribuyen activamente con la vida económica, comunitaria y familiar. Y eso contrasta con el imaginario social de las personas mayores en la enfermedad, discapacidad y dependencia” mencionó el experto de la institución.

De acuerdo a las cifras del perfil sociodemográfico de adultos mayores en México de INEGI indica que en 2010 sólo el 31.8% de los adultos mayores a 60 años siguen formando parte de la Población Económicamente Activa (PEA), de esta el 57.7% (principalmente mujeres) se dedican a quehaceres del hogar, 25.1% es pensionada y solo 7.5% tiene alguna discapacidad física, mental que le impide trabajar. Dato que desde el punto de vista del Dr. Padilla coincide en que las contribuciones económicas del adulto mayor a la sociedad incluyen trabajos no remunerados.

“No es cierto que todas las personas mayores son dependientes, la mayoría sigue participando de forma activa. Si contáramos todo el trabajo no remunerado, cuidando a nietos por ejemplo, es mucho más elevada la contribución que hacen a las comunidades, y eso sirve para desmitificar la dependencia, discapacidad y pone en evidencias los nuevos tipos de envejecimiento”, enfatizó el catedrático.

Refirió que, aunque es verdad que muchos adultos mayores trabajan por necesidad y en la precariedad, lo que resalta es una necesidad de abordar de manera específica los problemas de pobreza en la vejez, también existe una población significativa de adultos mayores que deciden seguir trabajando y parte de las políticas sociales para mejorar la calidad de vida en la vejez es incrementar la empleabilidad.

El Coordinador de la Maestría en Gerontología Social de CETYS Universidad enfatizó que las empresas deben considerar que un adulto mayor podría brindar conocimiento a base de experiencia que las nuevas generaciones no han desarrollado, por lo que siguen siendo empleados productivos, y en ocasiones, podrían ser más leales a las empresas y por ello requieren ser empleados.