Hablemos del ayuno

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Existe el ayuno intermitente y el ayuno periódico. José Alfredo Jiménez

Nutrinota

Por Marcela García Castillo, Departamento de Nutrición, Hospital Infantil de las Californias

Tijuana.- El realizar ayuno como método para pérdida de peso ha sido muy popular tanto en adolescentes como en adultos, en los últimos años. La mayoría busca “soluciones rápidas y efectivas” para bajar de peso; pensar que dejar de comer por largos periodos es la solución ideal, no es una práctica muy saludable.

La teoría detrás del ayuno intermitente es que los animales, incluidos los humanos, desarrollaron

adaptaciones fisiológicas que les permiten sobrevivir periodos de escasez o ausencia de alimentos, por lo que nuestros metabolismos podrían responder bien a los patrones de alimentación que imitan largos periodos de ingesta baja en calorías, pero faltan datos concretos que respalden esta idea.

El ayuno intermitente se lleva a cabo con la idea de perder peso y reducir el riesgo de enfermedades crónicas que acompañan a la pérdida de peso. En términos de pérdida de peso y mejora en la composición corporal, el ayuno intermitente puede funcionar, pero no hay evidencia suficiente para asegurar que es mejor a la restricción de calorías en general.

El ayuno intermitente reduce el consumo de calorías de manera diferente a través de una alimentación limitada por tiempo (comer solo en ciertos momentos del día, durante un periodo de ocho horas y ayuno el resto del día) o ayuno periódico (abstenerse de comer por completo o reducir drásticamente la ingesta de calorías en dos o más días a la semana).

Muchos factores influyen en si el ayuno intermitente es la opción correcta para una persona determinada que busca perder peso. Deben tomarse en cuenta las preferencias personales, la composición genética y los factores ambientales.

Los estudios realizados en humanos aún no logran demostrar los efectos positivos del ayuno intermitente a largo plazo. Se debe recalcar la importancia de conocer los principales efectos secundarios de este tipo de dietas, debido a que no todas las personas son candidatas.

Hay que considerar que el ayuno puede traer consigo consecuencias (aun no bien determinadas) y que no es para todos. Aquellas personas que se debilitan, marean o se ponen de mal humor cuando se saltan las comidas deben evitar el ayuno, y puede no ser apropiado para los pacientes con diabetes, que deben comer en horarios establecidos para mantener los niveles de glucosa constantes.

La verdadera clave de una dieta exitosa para pérdida de peso es que se pueda mantener a largo plazo. Que no solamente se tenga un peso adecuado para la estatura y edad, sino que también se encuentre bien nutrido, es decir, tener el consumo adecuado de calorías, vitaminas, minerales, fibra y agua natural los cuales apoyan las funciones corporales.

La realidad es que aún se necesitan más estudios para determinar los efectos (positivos y/o negativos) del ayuno, y al menos en niños y adolescentes no se recomienda esta práctica ya que se encuentran en etapa importante de crecimiento y formación de hábitos.