Estoy harto del ruido

0
80

Por Juan José Alonso Llera

Esto de envejecer te lleva a ir ajustando tus cualidades físicas a una nueva realidad, por un lado te sigues cultivando intelectualmente y notas un crecimiento acelerado (haces mejor varias cosas y te relacionas eficientemente con las personas), pero por otro lado vas notando que la vista se cansa, que la grasa se acumula más rápido, que algunos movimientos son más lentos, en fin muchas fallas en el sistema físico. Lo que te lleva a cuestionarte algunas maneras de vivir, en concreto: “cada vez me molesta más el ruido en varios lugares donde trabajo, como, convivo o simplemente quiero disfrutar un café”.

Es muy común que implore que le bajen a la música “ambiental”, lo cual me convierte en el “viejito que se queja siempre”. Así que harto de pedir favores y de pensar que el barista (ahora todos son artistas del café) en turno necesita la música a un volumen inspirador, decidí medir en cinco lugares de Tijuana los decibeles a los que tienen la música normalmente, con la app “sonómetro”. Entendiendo que hay un ruido natural de la plática de las personas y las máquinas que usan. Antes de darles los resultados quiero definir ruido, qué opina la OMS (Organización Mundial de la Salud), los médicos y el reglamento de la prevención de ruido en Tijuana.

El ruido es la sensación auditiva inarticulada generalmente desagradable. En el medio ambiente, se define como todo lo molesto para el oído o, más exactamente, como todo sonido no deseado. Desde ese punto de vista, la más excelsa música puede ser calificada como ruido por aquella persona que en cierto momento no desee oírla.

Según la OMS el oído humano puede tolerar 55 decibeles (dB) sin ningún daño a la salud y dependiendo del tiempo de exposición, ruidos mayores a los 60 dB pueden provocar malestares físicos. El reglamento para la prevención del ruido de la ciudad en su artículo 22 dice: el nivel permisible de emisiones de ruido de fuentes fijas es de 68dB (de 6 a 22Hrs) y de 65dB  en adelante. Las multas van de 5 a 200 UMA, en español de 500 a 17 mil pesos.

Más allá de mis molestias, la pérdida de audición inducida por el ruido puede ser inmediata o puede tomar mucho tiempo hasta que uno la note, puede ser temporal o permanente y consigue afectar uno o ambos oídos. Aun cuando tú no lo notes que te está dañando. Por ejemplo, tal vez no puedas entender a otras personas cuando hablan, sobre todo por teléfono o en un lugar ruidoso. Aunque no sabemos cómo te podría afectar el ruido en el futuro, sí se sabe que la pérdida de audición inducida por el ruido se puede prevenir. Entiendo cuando vas a un concierto, bar, antro, club, disco, show, rave o lo que sea, vas dispuesto va eso y tu decides, lo que no entiendo es el ruido en un café, restaurante, oficina, etc.

Mis mediciones en cinco lugares que frecuento regularmente: tres de ellos están en 87dB promedio con máximos de 92dB, durante todo el día; los otros dos promedian 75dB. Me canse de hablar con los dueños y limosnear día tras día que le bajen al volumen de la música y ser el cliente que se queja, hoy he decido cambiar de lugares, ya que la amistad con los emprendedores me impide levantar una denuncia para que sean multados. Hay gente que no entiende aunque le demuestres que es malo para la salud y además una infracción al reglamento.

Hoy prefiero buscar más cafés, que pelearme o pedir que me hagan el favor de bajarle. Por un loco como yo que se queja, seguro hay 20 que no lo dicen y se van. Por si fuera poco exponerte durante mucho tiempo a más de 85dB corres riesgos cardiovasculares, también se pueden registrar incrementos en el nivel de colesterol, triglicéridos y glucosa. ¡Yo prefiero intentar estar sano!, o por lo menos no adelantar mi partida des este mundo, para seguir quejándome.